Domingo 06 de Febrero de 2011
La fascinación rodea al mito de Marilyn Monroe, y más aún, el misterio de su muerte, se mantiene intacto a través de décadas. Pero no es la única que se mantiene en el eterno olimpo de los dioses, también están allí Robert Kennedy, la cantante Janis Joplin o el actor John Belushi, rescatados por Thomas Noguchi, conocido como el “forense de las estrellas”, en su libro “Cadáveres exquisitos”, que ya fue publicado en 1987 y que Global Rhythm recupera para el público castellano.
El autor de esas páginas ejerció la medicina forense en el condado de Los Angeles entre 1961 y 1982, donde se incluían barrios como Beverly Hills o Hollywood, donde tuvieron lugar algunas de las muertes más enigmáticas de la época, sobre las que siempre recaía la misma duda: ¿Muerte natural, homicidio o suicidio?
Durante aquellos años Noguchi se hizo famoso por sus polémicas declaraciones acerca de los casos que llegaban a su mesa de disección. Finalmente, en 1987 publicó ese libro y en él plasma todos sus recuerdos, en parte para defenderse de quienes cuestionaban su profesionalidad y en parte por las presiones sociales que lo rodeaban.
Así, el autor arroja luz sobre las circunstancias sospechosas de las muertes de un buen número de estrellas y famosos. El cuerpo de Marilyn, encontrada con la mano en el teléfono de la mesita de noche; la papelera de la habitación de hotel donde fue encontrada Janis Joplin; el extraño registro del lugar donde acabó sus días Albert Dekker; o la chaqueta roja que vestía Natalie Wood cuando fue encontrado su cuerpo, son algunos de los aspectos en los que se detiene el forense. l