The Killers, Muse y Madonna: hits y baile para un apocalíptico 2012
Las guitarras de los grupos “llena-estadios” The Killers y Muse, los éxitos bailables de la incombustible Madonna y la melancolía de Leonard Cohen revivirán este año como banda sonora...

Viernes 06 de Enero de 2012

Las guitarras de los grupos “llena-estadios” The Killers y Muse, los éxitos bailables de la incombustible Madonna y la melancolía de Leonard Cohen revivirán este año como banda sonora del apocalipsis anunciado por los mayas o como bálsamo ante la crisis que atemoriza al mundo.
   A la espera de lo que haga U2, inmerso en proceso de reinvención, y mientras Coldplay emplea 2012 para proseguir su gira, otras dos grandes bandas de las que aún venden (y muchos) discos y abarrotan estadios están recluidas en los estudios de grabación buscando el más difícil todavía: ser fieles a su estilo y progresar.
   Es el caso de los estadounidenses The Killers, que en tienen previsto editar su cuarto álbum de estudio a mitad de temporada tras dos años y medio de pausa en la que tres de sus cuatro componentes se dedicaron a aventuras solistas que calmaron la sed de sus fans. Así lo hizo el frontman Brandon Flowers, que logró diferenciarse de The Killers bajando el tono de las guitarras que seguro atronarán otra vez con el nuevo trabajo, aún sin nombre.
   “Creemos que están sonando bien. Pensamos que son fuertes”, dijo Flowers tras ultimar los primeros temas. En junio, en un show en Londres, presentaron uno, “The Rising Tide”. ¿Un single? Más bien un test para comprobar reacciones.
   Lo que esa canción no refleja es la decisión firme de alejarse del sonido discotequero de Stuart Price en “Day & Age” y volver a las guitarras de “Sam’s Town”, su segundo álbum. De hecho, el productor —o uno de ellos— será Brendan O’Brien, un ícono de los 90 y que trabajó, entre otros muchos, con Pearl Jam, AC/DC o Bruce Springsteen. “Promete. Si lo que estamos haciendo, lo hacemos bien, será lo mejor que hayamos hecho. Va a tener un poco de «Sam’s Town», un poco de «Hot Fuss» y un poco de «Day & Age», pero seguirá hacia delante”, prometió Mark Stoermer, el bajista. “Estamos en el punto de nuestra carrera en el que necesitamos hacer nuestro mejor álbum. Deberíamos estar en lo más alto de nuestras carreras y necesitamos que se refleje en el disco”, agregó.
Si poco se sabe del trabajo de The Killers, menos del de los británicos Muse, que abordan su séptimo álbum, en el que seguirán combinando sonidos grandilocuentes con la imponente voz de Matt Bellamy. “¿En qué dirección musical iremos?”, fomentó la incertidumbre el líder del grupo. A partir de octubre próximo, la respuesta.
Y en cuanto a artistas solistas se destaca Madonna, la reina del pop, que regresa con su duodécimo disco para recuperar el trono tras cuatro años de silencio que han aprovechado Rihanna y sobre todo Lady Gaga para forzarla a abdicar.
   Se espera que el nuevo álbum de la artista cincuentona llegue entre a fines de marzo. La reciente filtración en Internet de la maqueta del tema “Gimme All Your Lovin’” se saldó con un sonoro enojo de la cantante y de su discográfica, que ordenó borrar de inmediato todo rastro de la canción, y con la detención en España del responsable de colgar el tema en Internet gracias a la operación “Madonnaleaks”.

Revelaciones y clásicos. Desde Nueva York y ya en enero se publicará el nuevo trabajo de Lana del Rey, apuntada como la gran revelación de 2012 y llamada a suplir el vacío de la convaleciente Adele.
   Kesha, con un registro bien diferente, animará las fiestas de adolescentes, y también en este 2012 regresarán clásicos como The Cranberries —primer álbum en 12 años—, Pet Shop Boys —con un recopilatorio doble de las caras B y remixes de los diez últimos años— y No Doubt.
   Y para clásica de verdad, la voz de barítono del canadiense Leonard Cohen, que en enero publicará “Old Ideas”. Según su discográfica, las diez canciones “se sumergen en los temas más profundos de la existencia humana y es, posiblemente, el trabajo más espiritual” del veterano cantante que finalizó 2011 con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
   “Si uno tiene que expresar la gran derrota que nos espera a todos, debe hacerlo dentro de los estrictos cánones de la dignidad y la belleza”, afirmó recientemente.
   O sea: si la derrota llega finalmente en este año de mal augurio maya lo hará con buena música.