Miércoles 25 de Abril de 2012
"Pasamos mucho frío, pero no nos importa. Vengo a pedir por mi nieta de 17 años que tiene escoliosis, la traje para que el padre Ignacio la bendiga", dijo Nélida, que viajó desde Viale para ver al padre Ignacio. De esta misma localidad entrerriana llegó Rosa: "Vengo a agradecer y a pedir por la salud de mis seres queridos. Tengo mucho frío pero si no hacemos sacrificios, no vale", dijo mientras hacía la vigilia.
"Vengo a pedir por mis nietos. Llegué anoche el lunes a las 21. Nunca pude ir a Rosario, por eso esta visita es una oportunidad", expresó Paula Pintos, de Paraná, al igual que Patricia, quien comentó que "me motiva mi sobrinita que tiene una discapacidad motriz y necesita ayuda. Estamos desde la una, el viento es el que jugó una mala pasada, realmente pasamos mucho frío".
"Fue una noche terrible, pero necesito que el padre me ayude porque estoy enferma, además mi hijo no consigue trabajo y está mal con su señora. Es la primera vez que vengo", dijo a diario UNO Delia, una de las primeras en llegar al lugar.
"Me curó de la cintura", dijo un hombre, al salir del templo. "Es una emoción bárbara. He estado en Rosario, pero siempre es muy emocionante", manifestó un joven de nombre Santiago. "Sentí la presencia del espíritu Santo", afirmó un tercer hombre bendecido por el padre Ignacio ante las cámaras de El Once TV de Paraná.