Domingo 22 de Julio de 2012
Es de terror lo que sucede en las rutas argentinas en materia de accidentes, las bajas por año en las rutas son más numerosas que las habidas en la guerra de Malvinas y/o cualquier otro enfrentamiento militar. Los medios de comunicación comentaban el jueves 19 de julio el accidente donde un abogado rosarino, su mujer y tres de sus hijos murieron al chocar su auto con un camión en la autopista Rosario-Córdoba. Estas desgracias que enlutan a las familias argentinas suceden a menudo y va en aumento. No se necesita ser un perito mecánico para darse cuenta que la causa de estos accidentes es el exceso de velocidad, fácil de controlar si las autoridades, en vez de "mirar a un costado", eludiendo la responsabilidad que les cabe como funcionarios, se ocuparan de solucionar estos desgraciados hechos provocados por un vacío de autoridad. Hace falta la intervención del Estado porque los argentinos no respetan las leyes. Si la velocidad máxima en las rutas es de 130 kilómetros por hora el Estado debe intervenir para que se cumpla. ¿Si no para qué se dictan las normas? Una solución fácil sería citar a los fabricantes para que los motores de las unidades que salen a la venta no puedan pasar el límite de velocidad que la ley permite. Controlando el exceso de velocidad, no cabe duda alguna que el número de accidentes disminuiría en una importante proporción.
Mario Montagnini
DNI 5.563.063