Miércoles 02 de Noviembre de 2022
Germán Palacios, además de grandes producciones, suele encarar historias independientes que han cosechado premios, como “Sangre Vurdalak”, película que retoma los mitos de vampiros y que se estrena este jueves en salas, bajo la dirección de Santiago Fernández Calvete.
La película de Fernández Calvete llega a salas tras participar en el Festival Blood Window Lab 2018 en donde obtuvo su primer premio, y en 2019, en el mismo festival, ganó el premio Film Dub Factory y el premio Chemistry Laboratorios de México.
Además participó en el Festival BIG/NAFF del Bucheon International Fantastic Film Festival en Corea del Sur, uno de los principales festivales asiáticos de género donde ganó el Mocha ChaI Laboratory AWARD al mejor proyecto.
“Me gustó mucho la historia, el cuento. Aparte de la posibilidad de hacer una película de género en donde se pretendía ser muy cuidadosos respecto de los efectos”, dijo Palacios respecto a la adaptación de Fernández Calvete del cuento “La Familia Vurdalak”, del escritor ruso Alexei Tolstoi.
Fernández Calvete le dio una vuelta de tuerca y centró la trama bajo el ala del patriarca familiar (Palacios) y la hija de éste (Alfonsina Carrocio), quien ignorante del pasado familiar, intenta escapar de la opresión paterna a la que son sometidos su hermano, hermanastra y sobrina.
El director de “Tríada” decidió hacer girar al cuento del Tolstoi dentro de un ambiente familiar abusivo, que si bien no llega a la violencia y abusos físicos, elige planos y puestas de cámara con mensajes que van más allá de esta historia de vampiros de familia.
“El proyecto me llegó con mucho tiempo de anticipación -recordó Palacios-. Hablé con la productora en primera instancia y luego con el director. Me gustó el rol como jefe de familia y su conflicto. Me pareció que podíamos enriquecer la película en la medida que trabajáramos los vínculos en su conjunto con el resto de los compañeros actores”.
El personaje de Palacios es un veterinario que aprendió su oficio de quien lo adoptó de niño, cuando llegó a Argentina para vivir en el campo. Encerrado en su caserón en medio de la naturaleza, encadena puertas y ventanas para que nadie puede salir ni, por sobre todo, entrar. Este secretismo se devela cuando un desconocido, transformado en una especie de vampiro, ataca a su hija en un camino rural.
Allí, este padre de familia decide contar lo que tenía guardado bajo siete llaves. El pertenece a una familia eslovaca que debe chupar la sangre de sus familiares para sobrevivir, siempre y cuando ya hayan sido contagiados. Una nueva versión del clásico vampirismo que ya se ha visto y leído en Nosferatu o las diferentes historias que rodean al Conde Drácula de Rumania. Durante toda la noche, este grupo debe luchar tanto contra el enemigo externo como contra la desconfianza que reina entre ellos.
“Sangre Vurdalak” tuvo su premier internacional en la Sección Oficial Fantástic Panorama de la 53º Festival Internacional de Cinema Fantástic de Catalunya 2020 y ya ha concretado la distribución y venta a Estados Unidos y Asia, en un ejemplo más de que el cine de terror sigue siendo un nicho que sobrevive en una industria que cada vez sufre más.
Teniendo en cuenta que los personajes, sobre todo el tuyo, luchan para no lastimar al resto, ¿creés que la película puede ser una metáfora sobre el enemigo interior que todos podemos tener?
Creo que lo interesante de los buenos materiales es que son susceptibles de que cada uno como lector, o en este caso como espectador, haga sus propias asociaciones, concluya en sus propias metáforas. Esto no sucede cuando los materiales son chatos. A mi me interesó particularmente el aspecto endogámico, me pareció que en el desarrollo de esos vínculos se abrían una cantidad de metáforas que atraviesan el tiempo, son atemporales de algún modo.
También hay escenas en las que se deja insinuar abusos familiares. ¿Creés que es un poco lo que quiere trabajar la película desde el género de terror?
A partir de un planteo de familia endogámica, concluimos indefectiblemente en un destino trágico, abusivo en su origen mismo. Creo que no es una intención o una especulación, sino más bien algo esencial que hace al corazón de la historia que se cuenta.
Solés trabajar para grandes productoras y en películas independientes. ¿Qué le aporta cada mundo a tu trabajo como actor y qué creés que le aportás vos a ambos mundos?
Estoy abierto a la hora de trabajar. Suelo priorizar que la historia me interese y luego, por supuesto, el rol en particular. Me gusta cuando las propuestas llegan amorosamente, suele todo ser mejor, como la vida misma.
"MIS PELÍCULAS SON UN CRUCE DE GÉNEROS"
El director Santiago Fernández Calvete aseguró que su cine es un cruce de géneros al mencionar que “Sangre Vurdulak” tiene puntos de contacto con su primera película “La segunda muerte”. Sin embargo, aclaró: “No las considero películas de terror porque su fin último o exclusivo no es generar miedo. Son cruzas de géneros, que es lo que me atrae. Terror-policial en «La segunda muerte» y terror-drama en la última, creo que en la combinación de géneros y temas está la búsqueda de cierta originalidad y a mí me gusta sorprender”.
En cuanto a la elección de este relato en particular escrito por el ruso Aleksey Tólstoi en 1939 explicó que le interesó “su potente premisa”. “El padre regresa y la familia no sabe si es un vampiro o no. Y, a partir de ahí, se desata la tragedia en la que surgen los egoísmos y las miserias de esa familia que hasta ese entonces estaba unida”.
Fernández Calvete contó cuál fue su estrategia a la hora de adaptar el relato original: “Yo me apropié del cuento, al que para mí le faltaba un final, y al que le cambié el personaje protagonista y la época, entre otras cosas. Me seducía la idea de cierta endogamia y se trabajó en ese sentido. Me interesaba la premisa de tener un monstruo dentro de tu propia casa, y que sea de tu propia sangre”.
El director apuntó que el género de terror, aunque en un rango reducido, está bien posicionado en Argentina. “Hoy el cine es principalmente acción, con superhéroes a la cabeza, y animación para niños, dos géneros en los que pocas cinematografías pueden competir presupuestariamente. Y Hollywood la tiene bastante atada. En cuanto al mercado argentino, es decir, el espectador argentino de cine argentino, la taquilla es principalmente para la comedia romántica y el policial. Las demás cinematografías corren bien de atrás. Sin embargo, el terror es, en ambos casos, una muy digna tercera opción”.
Sobre las condiciones para producir en el país, el director afirmó: “Somos un club de barrio al que el espectador le exige que juegue como el Bayern Munich y no es posible. Hoy se están filmando películas en tres semanas, un disparate. Un desperdicio de recursos que no puede terminar bien de ninguna manera. En este contexto no sorprende que un director piense en cumplir con el plan de rodaje antes que pensar en lo artístico. Sumado a esto, las películas de género requieren de VFX, maquillajes y otros ítems en los que otros géneros no gastan dinero. Pero todo sale del mismo presupuesto, es decir, para pagar un fuego o un monstruo, estás quitando a otro rubro. Debería haber un plus de presupuesto”.