Domingo 09 de Enero de 2011
La semana pasada acompañé a un familiar a la estación de ómnibus y con sorpresa comprobé que sigue tan sucia como la última vez que había ido, marzo de 2010. Muy sucia, los pisos están como si hiciera mucho tiempo que no los limpian y además llenos de basura por todos lados. Hace un tiempo fui a la estación de Santa Fe y estaba impecable: los pisos con un brillo que te podés mirar, cestos por todos lados, ningún papel en el piso y los baños aseados. En cambio a los baños de la terminal de Rosario no podés ni entrar del olor y mugre que hay. No sé si el señor intendente irá alguna vez, pero debería darse una vueltita y ver el desastre que es la estación de ómnibus. Ya que ahora Rosario es turística, esto es una vergüenza.
Elena Audet