Miércoles 16 de Septiembre de 2015
Palestinos y policías israelíes se enfrentaron de nuevo ayer en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, en el tercer y último día de las celebraciones del Año Nuevo judío, unos disturbios que suscitaron la preocupación de la ONU y de Estados Unidos. Desde que comenzaron los festejos del Año Nuevo judío el domingo, hombres enmascarados se atrincheraron en la mezquita de Al Aqsa, situada en la Explanada, en señal de protesta contra las visitas de los judíos. Los choques estallaron cuando los policías entraron en el sitio para desalojarlos antes de que el espacio abriera sus puertas al público no musulmán.
La mezquita de Al Aqsa está considerada como el tercer lugar más sagrado del islam, pero la Explanada de las Mezquitas también es venerada por los judíos, que la llaman Monte del Templo, donde se encuentra el Muro de las Lamentaciones. Judíos radicales militan por el derecho a rezar allí, que tienen vetado, y algunos quieren construir un tercer Templo.
Ayer, 26 palestinos resultaron heridos y dos de ellos fueron hospitalizados, según la Media Luna Roja. Cinco policías también sufrieron heridas, y cuatro personas fueron detenidas. "La policía tomó el asalto de la mezquita de Al Aqsa" y llegó hasta el corazón del templo antes de salir, afirmó Firas al Dibs, vocero del Waqf, la organización dependiente de Jordania que administra el lugar santo. La policía asegura que no entró en la mezquita y que solo dispersó a la gente atrincherada que impedía el cierre de las puertas.
Los actos v iolentos se extendieron por los estrechos callejones de la ciudad vieja, mientras la policía cargaba contra los palestinos y árabes israelíes, lanzándoles granadas aturdidoras.