Lunes 31 de Enero de 2011
Con una brillante actuación el serbio Novak Djokovic se anotó ayer sus segundo triunfo en Australia, el primer Gran Slam de la temporada y despojó una vez más al escocés Andy Murray de su ilusión de alzarse con un título major, algo que a esta altura y luego de tres finales perdidas se transformó más en un karma que un anhelo.
Djokovic fue superior en todo el partido y el 6/4, 6/2 y 6/3 con el que selló su consagración fue tan contundente como el tenis que mostró en las dos semanas de torneo. A tan alto nivel jugó el Nº 3 del mundo que en semifinales eliminó a Roger Federer sin objeciones.
Con este resultado, Nole se adjudicó su segundo Abierto de Australia y es, junto a Safin (Australia 2005) y Del Potro (US Open 2009), el único campeón distinto de Roger Federer y Rafael Nadal de las últimas 24 ediciones de Grand Slam. El serbio, reciente campeón de la Davis, se transforma así en el “tercero en discordia”, teniendo en cuenta el amplio dominio del suizo y el español sobre el circuito, y además de los títulos disputó otras dos finales de torneos grandes.
En tanto, el escocés, que jugó su segunda final consecutiva en Australia y la tercera de torneos majors teniendo en cuenta la del 2008 en el US Open, volvió a quedarse con las manos vacías y su máximo deseo (y el de gran parte del Reino Unido) continúa siéndole esquivo.