Jueves 11 de Septiembre de 2014
Cuánto dolor que aún tengo, no lo puedo creer. Todos me dicen que esto iba a pasar, pero durante estos cuatro años siempre esperé el milagro...Yendo a la clínica y llevándole a Lilian todo lo que el padre Ignacio me daba para él (agua bendita, estampitas y la Virgen de la Natividad). Haciendo horas de cola con su foto, para que el padre le dé la bendición. Caminando todos los Vía Crucis, pidiendo por él y su familia. Prendiendo velas por su salud... y en cada rezo mío siempre la misma frase: ¡despertate ojitos lindos! Es por eso que no lo puedo creer... yo te quería ver volver. Mi fuerza fue sobrenatural, nunca perdí la fe y la esperanza, pero hoy tengo que aceptar que después de una larga charla que tuviste con Dios elegiste el mejor camino. Y sabés qué, siento que vas a estar bien, te vas a encontrar con el Flaco Spinetta y otra vez van a tocar juntos. Gustavo, te amo con el alma, sos un ser de luz, sos mi ángel de la guarda.
Vanesa Suigo
DNI 25.959.500