Domingo 14 de Octubre de 2012
¿Te acordás cuando disfrutar de una tarde en la plaza era un placer?, ¿y tomar unos mates mientras los chicos se divertían hasta que el solcito bajaba?, ¿de las caminatas de los abuelos? No, no es una novela, era la realidad de nuestra linda plaza Bélgica. ¡Sí, esa, la que está a metros de la Policía Federal, a pocas cuadras de la comisaría 19ª. A no más de tres cuadras de un destacamento en el Parque Urquiza! ¡Qué seguros nos sentíamos al cruzar la plaza por las nochecitas o al sentarnos a tomar un helado! Ese que fue un lugar tan apacible para los vecinos, hoy es tierra de nadie. Se apoderaron de ella y nada pudimos hacer. Los delincuentes plantaron su bandera y allí, roban, se drogan, duermen y hasta se burlan de los vecinos amparándose en su poderío impune. ¿Quién los protege? ¿por qué no están entre rejas? Se llama una, dos, diez veces al 911, pero generalmente brillan por su ausencia, y cuando llegan dan unas o dos vueltas, nada más; ese es todo el operativo. Esto es cosa de todos los días, hace tiempo. Señores encargados de nuestra seguridad, a pedido de los vecinos, niños, abuelos y todos los que cumplimos con nuestros deberes de ciudadanos, que pagamos los impuestos, que cuidamos el medio ambiente, que no hacemos justicia por mano propia, ustedes que sí tienen el poder para hacer cumplir las leyes, nos podrían devolver un poco de la tranquilidad y los buenos momentos que reinaban en el lugar. Por favor, no nos defrauden más.
Rosa Coveri
DNI 10.067.928