Viernes 17 de Junio de 2011
¡Cuánto dolor me causó ver que árboles enhiestos añosos, con floraciones perfectas, en buen estado, son despreciados como basura en distintas zonas de la ciudad! Disculpen autoridades que me sienta así, pero cada árbol es un ser vivo, es quien nos da oxígeno, sombra y nos recrea nuestro paseo. ¿En qué planeta están quienes decidieron tamaña patraña que empobrece a nuestra hermosa ciudad y aniquilan lo que los educadores y ecologistas están cultivando día a día en las instituciones educativas y desde distintas entidades sin fines de lucro? Yo aún añoro a la autoridad que antes de tomar decisiones inconsultas va al lugar, habla con el vecino y con autoridades en la materia para buscar el bien común y no dañar. Digo y pienso: ¿es el señor árbol alguien indeseado o es el hombre el que mata y desea asesinar la vida naciente, aún en los brotecitos nuevos que resurgen de tan deleznable tala que veo junto a vecinos entristecidos todos los días en la solemne y feliz, hasta ahora calle Italia al 500 y zonas aledañas? Aún lloro por lo que vi esta tarde. Cuadrillas ignorantes y muy mal entrenadas sacaron, sin ninguna razón, al amigo que nos cobija en el verano, lo cortaron sanguinariamente en pedacitos y después quieren poner otro arbolito que parece una endeble sombra al lado de los que estaban dando su holgura. Señor árbol de la calle Italia, yo te venero, te amo, y aún espero que alguien importante como el señor intendente de esta ciudad, como juristas, educadores, concejales, se hagan eco y revean esta atroz tala sin sentido.
Graciela Marchisio, DNI. 6.210.059