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Tabaré ganó con holgura y será otra vez presidente de los uruguayos

Se impuso por 53 por ciento a 41 por ciento al candidato opositor Luis Lacalle Pou, según cálculos de consultoras privadas. El escrutinio del FA daba una ventaja casi idéntica.

Lunes 01 de Diciembre de 2014

Tabaré Vázquez, candidato a la presidencia de Uruguay por el Frente Amplio (FA), se impuso en la segunda vuelta electoral con el 53 por ciento de los votos sobre el candidato opositor Luis Lacalle Pou, que obtenía algo más de 40 por ciento, según diversos sondeos a boca de urna y los primeros resultados oficiales. Vázquez, quien ya presidió el país entre 2005 y 2010, sucederá a José Mujica desde el 1º de marzo de 2015 durante cinco años. Ambos integran el FA, formación de centroizquierda multifacética que incluye a ex guerrilleros tupamaros como Mujica, comunistas ortodoxos, socialistas moderados como Vázquez, y democristianos.

La consultora Factum le otorgó a Vázquez un respaldo del 53,9 por ciento y un 40,7 por ciento al diputado Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional. Otra consultora, Cifra, proyectó un 53,5 y 41 por ciento, mientras que la consultora Equipos estimó un 53 y un 42 por ciento, respectivamente. Con 65 por ciento del escrutinio completado, Vázquez reunía 51,62 por ciento de los votos contra 41,61 por ciento de Lacalle, informó la Corte Electoral en su sitio de internet. Por otro lado, el centro de cómputos del Frente Amplio le informó a Vázquez que, con un 76 por ciento de la muestra escrutada, lograba un 54 por ciento de votos frente a un 41 por ciento de Lacalle Pou. Vázquez se convertió en el tercer uruguayo en ocupar dos veces la primera magistratura. A esto se agrega que Vázquez es el presidente más votado en los últimos 70 años si se consideran los vots válidos, es decir, eliminando votos anulados y en blanco, según hacía notar anoche el diario El Observador en su sitio web.

Con un resultado que parecía "cantado", el día de elecciones se desarrolló con normalidad y grandes dosis de la tradicional tranquilidad uruguaya. Sólo se registraron dificultades en 12 de unos 7.000 circuitos, en especial en las zonas rurales debido a las fuertes tormentas que afectaron gran parte de Uruguay. Se estima que la participación fue de un 80 por ciento de los 2,6 millones de habilitados que, según palabras de Vázquez, han "dicho sí a más libertades y más derechos", a más "desarrollo económico social y cultural". En su discurso de la victoria desde Montevideo, el ganador subrayó que los uruguayos han pedido en las urnas "más trabajo, mejor empleo y más valor agregado a la producción con sostenibilidad ambiental; más educación, seguridad, cuidados, más integración interna y externa". Anticipó que "en los próximos días, en el marco de los trabajos preparatorios del gobierno que asumirá el 1º de marzo de 2015, formalizaremos la convocatoria a un diálogo que queremos que sea sin prejuicios pero con lealtad, productivo, y que arribe a soluciones concretas".

Los festejos de los seguidores del FA estallaron en varios puntos del país. El mandatario electo anunció en Montevideo que con su futuro gabinete recorrerá la nación. "No queremos gobernar para ustedes, queremos gobernar con ustedes. No nos dejen solos, tienen que exigirnos cada momento, cada vez más", señaló a la multitud en la fría noche de Montevideo. "Pueden estar seguros de que no los vamos a defraudar", aseguró quien dijo que trabajará con el "deseo de cumplir hasta el último punto y la última coma" del programa del FA, que persigue el objetivo de que los uruguayos "vivan cada vez mejor". Por último, no faltó su clásica frase: "¡Festejen uruguayos, festejen, que la victoria es de ustedes!", una marca registrada de Tabaré. Le hablaba a miles de personas que se congregaron desafiando la lluvia y que corearon: "Uruguay, Uruguay, Uruguay". Lacalle Pou llamó temprano a Vázquez para felicitarlo y reconoció su derrota en un discurso público. "Vamos a ir, cuando nos toque, a plantear nuestras ideas puntualmente", anticipó.

El médico que llegó ya grande a la política y ganó todo


Tabaré Vázquez, un oncólogo que entró tardíamente en la política pero terminó llevando a la izquierda uruguaya por primera vez al poder, tendrá un segundo mandato presidencial en el que buscará resolver los grandes temas pendientes del país, como la deteriorada educación y la inseguridad.
  El candidato del Frente Amplio logró centralizar otra vez el apoyo de las diversas agrupaciones que integran el FA, una coalición de distintas tendencias que participó por primera vez de las elecciones en 1971 y después fue duramente perseguida por la dictadura militar (1973-1985). Tranquilo y de trato afable, su estilo contrasta con el del popular presidente José Mujica. Algunos lo consideran autoritario, pero a la vez un gobernante que da resultados. Mujica no puede ser reelecto porque la Constitución uruguaya solamente permite la reelección no consecutiva.
  “Tabaré fue un presidente y un intendente eficiente, ese es su mejor activo”, señala un ex funcionario de su gobierno bajo condición de anonimato. “ l aporta la seriedad a la gestión que quizás uno ve que le falta a Mujica, que viene y va, o toma una decisión ahora y después ve qué hace”, agregó.
  Vázquez, de 74 años, se propone esta vez poner en el centro de su gestión elevar el nivel de la deteriorada educación en un país que en la década de 1950 tenía una propia del mundo desarrollado y fue uno de los pioneros en América latina en establecer la educación gratuita y obligatoria. Para lograrlo, propone subir su presupuesto de un 4,5 a un 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que dependerá en gran medida de un nuevo impuesto a las grandes extensiones de tierra que prometió aplicar a los hacendados.
  Vázquez, hijo de un sindicalista de la única refinería de petróleo del país y por lo tanto de origen humilde, es el prototipo de quien empezó de abajo, logró estudiar en la universidad estatal y llegó a ser un profesional exitoso. Padre de cuatro hijos y criado en un barrio de trabajadores —La Teja— en Montevideo, movió las estructuras del país al implementar una ley antitabaco por la cual Philip Morris presentó una demanda internacional que sigue abierta. En las elecciones de 2004 se convirtió en el primer presidente de izquierda de Uruguay, rompiendo la hegemonía de los partidos tradicionales, tras la aguda crisis económica del 2002 que dejó altos niveles de desempleo y pobreza.
  La economía uruguaya ha promediado una expansión de casi el 6% anual en los últimos diez años, y tiene los niveles más bajos de desempleo e indigencia desde que comenzaron las mediciones. Vázquez aspira a profundizar las políticas sociales que han sido la base del capital político del Frente Amplio. Pero también vetó la despenalización del aborto, a la postre aprobada con Mujica. Ahora advierte que vigilará la nueva ley sobre producción y comercio de marihuana. Le preocupa el impacto de la normativa sobre la inseguridad, uno de los temas que más le critican los uruguayos al Frente Amplio, además de los altos impuestos.

Charla con Cristina

La presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner felicitó a Tabaré Vázquez por su triunfo. Cristina dialogó por teléfono con Vázquez, ocasión en la que elogió la jornada. Vázquez le adelantó  que dará “instrucciones” a sus colaboradores para  concretar una visita a la Argentina. Además, por Twitter,  Cristina reiteró sus felicitaciones.

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