Miércoles 22 de Julio de 2009
Buenos Aires.— Un empresario socio de una de las víctimas del triple
crimen de General Rodríguez y barrabravas de Boca aparecen como los principales sospechosos de
haber asesinado el año pasado a dos colombianos en el Unicenter Shopping de Martínez, por lo que
ayer fueron allanados sus domicilios. En los procedimientos fueron detenidas tres personas.
La investigación refuerza la hipótesis de que el doble crimen tuvo un
móvil mafioso ligado al narcotráfico, como estaba esbozado desde el principio. Desde entonces el
caso fue tomado como un indicador del desembarco de narcotraficantes colombianos en la escena local
del crimen.
Uno de los procedimientos fue en la casa del barrabrava de Boca Juniors
Richard Laluz Fernández, conocido como Uruguayo, quien desde mayo está detenido en una causa por
robo. En su vivienda se encontró un arma similar a las empleadas en el doble asesinato, por lo que
fue derenida su mujer. También requisaron los domicilios de un conocido suyo, el Zurdo Moreyra, y
la del empresario Martín Magallanes, quien fue socio de Sebastián Forza, una de las víctimas del
triple crimen de General Rodríguez.
La ejecución y el plan. Los once procedimientos (tres en el conurbano y ocho
en Capital Federal) fueron realizados por la Gendarmería y la policía bonaerense, supervisados por
el fiscal de Martínez Diego Grau, quien sospecha que barrabravas de Boca ejecutaron los crímenes y
que un empresario los planificó y les dio apoyo logístico. A partir de informes enviados por
empresas de teléfonos celulares se descubrió que al momento del crimen al menos dos barras se
encontraban en el lugar.
Además, están comprometidos en base al sistema de entrecruzamiento de
llamadas Vaic y filmaciones. El fiscal Grau le pidió en reiteradas ocasiones al juez de Garantías
de San Isidro Esteban Rosignoli que ordene la detención de estos sospechosos, pero el magistrado
siempre rechazó los planteos. Ahora el juez autorizó allanamientos, aunque surgieron detenciones
por otros motivos. En base a lo incautado, las solicitudes del fiscal podrían tener eco.
En un country. Entre los lugares allanados figuran el domicilio del empresario
Magallanes en un country del partido de Escobar y su empresa Unifarma, situada en Juan B. Justo
6186 de Villa Santa Rita. Este empresario declaró en la causa por el tráfico de efedrina y fue
socio de Forza, asesinado en octubre pasado en General Rodríguez junto a Leopoldo Bina y Damián
Ferrón. También fue socio de Ariel Vilán, quien se suicidó poco después de esa masacre. La
investigación del triple crimen arroja que las víctimas serían proveedores de efedrina a
narcotraficantes mexicanos.
La sospecha. Para el fiscal Grau, en tanto, las evidencias revelan vínculos
de barrabravas de diversos clubes con el doble homicidio. Entre otros, sospecha de integrantes de
las barras de River Plate y Huracán.
Así lo indicaría el arresto, en un domicilio de Santo Domingo 2938 de
Barracas, del Zurdo Moreyra.
El comerciante, dueño de un lavadero de autos, una tintorería y una
distribuidora de lácteos, no pertenece a la barra de Boca pero es amigo del Uruguayo Richard y
declaró como testigo por el homicidio del hincha de River Gonzalo Acro porque su nombre apareció en
un anónimo que llegó a la Justicia.
El comerciante no tenía una orden de detención pero como hallaron en su
poder una pistola calibre 45 y otra 40 fue aprehendido hasta que se determinó que era legítimo
usuario.
También el fiscal allanó la casa de Richard, en el partido de
Avellaneda, donde apresó a su esposa tras hallar una pistola 40, el mismo calibre que las empleadas
para matar a los colombianos. En otra casa de Avellaneda fueron detenidos dos uruguayos vinculados
a Laluz Fernández, a quienes les secuestraron una pistola 45.
Acribillados. El crimen de los colombianos Héctor Edilson Duque Ceballos y Jorge
Alexander Quintero Gartner fue el 24 de julio del año pasado en el playón de estacionamiento del
Unicenter Shopping de Martínez. Fueron ejecutados con siete y ocho disparos cuando estaban por
subir a un Volkswagen Vento por dos tiradores que abrieron fuego con dos pistolas calibre 40.
Julián Andrés Jiménez Jaramillo fue el único de los colombianos que
alcanzó a refugiarse en el shopping y resultó ileso. Desde el inicio de la pesquisa, el doble
crimen fue vinculado al narcotráfico, ya que Duque Ceballos, alias Monoteto, tenía antecedentes por
drogas en su país. l (Télam - DyN)