Suiza descubrió el planeta más parecido a la Tierra
Astrónomos de la Universidad de Ginebra, en Suiza, presentaron el hallazgo de un nuevo planeta fuera de nuestro sistema solar, que es el más parecido a la Tierra. Se trata del planeta "e", dentro del Sistema Gliese 581, de la constelación de Libra, y según los científicos, es el exoplaneta más ligero que descubierto hasta ahora, cuya masa se parece más a la de la Tierra.

Miércoles 22 de Abril de 2009

Astrónomos de la Universidad de Ginebra, en Suiza, presentaron el hallazgo de un nuevo planeta fuera de nuestro sistema solar, que es el más parecido a la Tierra. Se trata del planeta "e", dentro del Sistema Gliese 581, de la constelación de Libra, y según los científicos, es el exoplaneta más ligero que descubierto hasta ahora, cuya masa se parece más a la de la Tierra.

El investigador Michel Mayor, el mayor "cazador" de planetas de Europa, explicó que el Gliese 581 "e" tiene cerca de dos veces la masa de nuestra Tierra y está a una distancia de 20,5 años luz.

Según lo observado, orbita a su estrella anfitriona (equivalente a nuestro Sol) cada 3,15 días, demasiado cerca como para que haya vida.

"Con sólo 1,9 vez la masa de la Tierra, es el exoplaneta menos masivo jamás detectado, pero tiene una estructura rocosa, lo que es una suerte", señaló Xavier Bonfils, astrónomo del Observatorio de Grenoble, coautor del hallazgo.

Otro astro. Aunque este exoplaneta no sea habitable, sí podría serlo otro astro del mismo sistema, el Gliese 581 "d", cuya órbita fue redefinida por el mismo espectógrafo Harps, instalado en el observatorio europeo de La Silla, en Chile, que localizó al nuevo.

Este planeta, descubierto hace dos años, tiene un tamaño similar a Neptuno y orbita su estrella en 66,8 días.

Un mundo con agua. Según los astrónomos, el Gliese 581 "d" sí se encuentra en una zona habitable. Según Stephane Udry, otro de los participantes en el hallazgo, "probablemente es demasiado masivo para estar hecho sólo de material rocoso, pero podemos especular con que se trata de un planeta helado que se acercó a su estrella, hasta una zona donde puede haber agua líquida, por lo que es un serio candidato a un mundo con agua".

Los movimientos de los planetas en torno a sus estrellas apenas se pueden detectar desde la Tierra con la tecnología más sofisticada que existe. Por ello la detección de las minúsculas señales que envían siguen siendo un desafío para los astrónomos.

Desde que en 1995 fue descubierto el primer exoplaneta, la precisión de las observaciones se multiplicó por 80. Sólo en el Sistema Gliese 581 se conocen ya cuatro planetas: el "e" (con una masa que duplica la de la Tierra); el "b" (16 veces); el "c" (cinco veces) y el "d" (siete veces).