Sábado 16 de Octubre de 2010
Los ingenieros suizos completaron ayer a las 14.30 hora local la perforación del túnel ferroviario más largo del mundo, de 57,1 kilómetros, que pasa bajo el macizo de San Gotardo. Empezará a funcionar en 2017. El proyecto tiene un costo de más de 12.580 millones de dólares y ha cobrado la vida de ocho trabajadores de la construcción.
Unos 13 millones de metros cúbicos de roca (24 millones de toneladas) se han sacado de la montaña.
El túnel, bajo los Alpes, conectará a las ciudades de Zurich en Suiza y Milán en el norte de Italia en poco más de dos horas y media.
Ahora comienza una nueva fase para ultimar un túnel situado a 2.000 metros bajo tierra y destinado a todo el transporte de mercancías para preservar el medio ambiente. La obra se inició hace casi 20 años.
El túnel de San Gotardo, llamado así en honor de ese santo protector de los pasos de montaña, no sólo es emblemático por batir un récord de longitud, sino que servirá para sustituir la carretera por la vía de ferrocarril en el transporte de mercancías a través de este enclave estratégico en pleno corazón de Europa. Se calcula que se emitirían 130.000 toneladas menos de C02 y 840 toneladas menos de óxidos de nitrógeno, y que se ahorrará un 50% de la energía necesaria para el transporte de personas y vehículos.
Beneficia a 20 millones de habitantes del sur de Alemania, Suiza y el norte de Italia. l (DPA)