Domingo 11 de Enero de 2009
Buenos Aires.— La defensa de Ulises Velásquez, sospechado de haber cometido violaciones seriales en el barrio porteño de Recoleta, insistió ayer en la inimputabilidad de su cliente en base a trastornos psiquiátricos, al sostener que "no ha tenido en cuenta la criminalidad de los hechos".
El abogado defensor, Rubén Di Rado, aseguró que Velásquez "es una persona con problemas psiquiátricos tremendos" y que toma medicamentos y recibe tratamiento ambulatorio.
"No creo que haya tenido en cuenta la criminalidad de los hechos, porque es una persona que está totalmente alterada psiquiátricamente", consideró el letrado.
El defensor admitió que Velásquez es una persona que sería reincidente penalmente y cumplió una condena en la unidad penal del Hospital Borda en base a sus trastornos emocionales. "Estuvo seis meses detenido en el Borda y él no quería salir, quería seguir internado", destacó Di Rado.
La jueza de Instrucción Nº 8, Yamile Bernan, ordenó ayer el traslado de Velásquez al penal de Marcos Paz, lo que motivó las quejas de Di Rado, quien pretende que su cliente sea alojado en la Unidad Penal 20 del hospital neuropsiquiátrico Borda. El abogado evitó considerar "violaciones" sino incidentes con "connotaciones sexuales", los ataques que se adjudican a su defendido. Dijo que la mayoría son "unos robos menores, excepto el robo a la joyería" perpetrado hace ocho días en el barrio porteño de Caballito.
Se trata del asalto a mano armada a una joyería el 3 de enero, cuando munido de un arma de fuego una persona que se sospecha es Velázquez irrumpió en el local y tras sustraer objetos de valor, entre ellos unos 200 anillos, abusó de una empleada a la que obligó a practicarle sexo oral. La víctima fue una de las que reconoció al detenido en la rueda de presos.
Velásquez, de 27 años, fue detenido el miércoles por la agresión sexual de un grupo de mujeres que en los últimos meses fueron atacadas en la zona del barrio de la Recoleta. l (DyN)