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Subió el costo de asegurar deuda argentina tras la oferta a holdouts

El mercado reaccionó contra una eventual cesación de pagos, en caso de que la Justicia de EEUU rechace la propuesta del gobierno.

Martes 02 de Abril de 2013

El costo de asegurar deuda soberana de la Argentina subió ayer después de la oferta de pago a los fondos buitres que realizó el gobierno nacional en la Justicia de Nueva York, con condiciones similares a las del canje que llevó adelante el país en 2010.

Ocurre que los demandantes había rechazado en aquella ocasión ingresar en esa reestructuración de deuda, por lo que ahora, la consideración de que la Argentina aún está frente a un escenario de eventual cesación de pagos generó que se disparara el llamado "Credit Default Swap" (CDS).

En este contexto, el costo de asegurar la deuda argentina a cinco años contra una eventual cesación de pagos aumentó a 3,471 millones de dólares por cada 10 millones de dólares en obligaciones, desde 3,107 millones de dólares el viernes pasado.

Los seguros por incumplimiento de crédito (CDS) subieron luego de que el gobierno presentara en la madrugada del sábado pasado su "última oferta" a los "fondos buitre" que mantienen títulos de deuda argentina en default, a través de alternativas similares al canje de 2010.

Esto significa pagar algo más del 15 por ciento de lo ordenado en su momento por el juez de Manhattan Thomas Griesa, quien había fallado originalmente en favor de los acreedores que rechazaron las reestructuraciones de deuda de 2005 y 2010, al ordenar al país que les abone más de 3.000 millones de dólares.

La última propuesta. "Algunos quieren que Argentina sea castigada por haber planteado una salida autónoma", sostuvo el diputado kirchnerista Roberto Feletti, tras la presentación de la oferta en Nueva York, ratificando a su vez la postura del gobierno en cuanto a que esta propuesta será la "última" que realizará el país a los bonistas que le dieron la espalda a los dos canjes anteriores.

El legislador sostuvo que "la Argentina tiene una importante ventaja, no sólo por el nivel de aceptación que tuvo su proceso de reestructuración, sino porque además viene cumpliendo con sus compromisos".

Al mismo tiempo, remarcó que "hay que mirar muy cuidadosamente el comunicado de la Reserva Federal (de Estados Unidos) que insta a no alterar los mecanismos de pago" y añadió que "sería bastante pobre, en un mundo que está muy convulsionado con una crisis que es evidentemente financiera, convalidar la acción de fondos especulativos".

"Hay actores, inclusive dentro del país, que quieren que la Argentina sea castigada por los mercados en forma ejemplar, por haber planteado una salida autónoma de su crisis", subrayó, y agregó que esa decisión "fue en línea con el empleo y el salario, mejorando así la situación de los argentinos", a diferencia de las reestructuraciones anteriores como el Plan Brady y el Megacanje, "que representaron la subordinación a los intereses financieros internacionales".

Feletti aseguró que "racionalmente no se puede pensar, incluso desde el punto de vista del orden jurídico liberal, que por la acción de un "fondo buitre" se dinamite un acuerdo aceptado masivamente", en referencia al 93 por ciento de los bonistas que aceptaron ser reestructurados.

La presentación. En su carta dirigida a la secretaria de la Cámara de Apelaciones de Nueva York, Catherine O'Hagan Wolfe, la Argentina aseguró que busca "tratar los demandantes de manera equitativa y proporcional respecto de los participantes en la oferta de canje 2010", se informó aquí.

"La Argentina está dispuesta a cumplir con los términos de esta propuesta inmediatamente después de la orden por la Corte y mediante la presentación de un proyecto de ley al Congreso que garantice su aplicación oportuna", señalaron los abogados del país en su escrito.

Un fallo que se podría extender en el tiempo

El abogado Eugenio Bruno, especialista en cuestiones relacionadas con deudas soberanas, estimó ayer que el fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York sobre la disputa entre la Argentina y los fondos buitre podría demorar de uno a tres meses, en caso de el tribunal no requiera presentaciones adicionales a las partes. “Si la Cámara no pide respuestas, las partes podrían presentar escritos aunque sin la seguridad de que sean considerados por el tribunal”, afirmó el letrado al resaltar que “en este caso se iría directo a la sanción del fallo, que debería esperarse entre uno y tres meses”.

“Si se piden presentaciones adicionales, este plazo se alargaría”, agregó el abogado argentino en referencia a los plazos que se abren tras la presentación que hizo Argentina el viernes con una propuesta de pago para los acreedores que no ingresaron a los canjes de deuda de 2005 y 2010.

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