Miércoles 05 de Mayo de 2010
Un fabuloso tesoro arqueológico descubierto en un barco que naufragó a lo lejos de las costas de Indonesia hace mil años se subastará hoy en Yakarta por un precio calculado en, al menos, 80 millones de dólares.
Un total de 271.000 piezas, entre cerámicas chinas, espejos de bronce, perlas, rubíes y zafiros, componen ese tesoro hundido en las profundidades del mar, uno de los más importantes en haber sido descubiertos en Asia, según estima Luc Heymans, el director belga de la sociedad de exploración submarina Cosmix.
El tesoro fue descubierto en 2003, cuando unos pescadores rescataron entre sus redes pedazos de porcelana frente a Cirebon, en la isla de Java.
Los restos del navío, cuyo nombre, puerto de origen y causa del siniestro permanecen desconocidos, se encuentran a 55 metros de profundidad, gracias a lo cual quedó al resguardo de los saqueadores desde su naufragio, en la época de las Cinco Dinastías chinas (907-960).
"Los intercambios comerciales eran muy frecuentes entre el mundo árabe y Asia, y los puertos de Java y Sumatra muy frecuentados", explica Heymans.
"Pensamos que a bordo del barco se encontraba un embajador, debido a la importante cantidad de cerámicas chinas" que se hallaron, señaló.
Cuando buceó por primera vez entre los restos del barco, en 2004, el buscador de tesoros no podía creer lo que veía. "En unos 40 metros cuadrados, descubrí una montaña de porcelanas", dijo.
Fueron necesarias más de 22.000 zambullidas para que buzos belgas, australianos, indonesios, británicos y franceses rescataran miles de teteras ornamentadas con flores de loto, objetos de vidrio de la dinastía Fatimide, platos, y objetos decorados con caligrafías árabes, testigos de la llegada del Islam al sureste asiático.
Unas 11.000 perlas, 4.000 rubíes, 400 zafiros y más de 2.200 granates salieron de los abismos antes de ser evaluados en un depósito de Yakarta bajo alta vigilancia.
Después del inicio de una investigación judicial, dos de los buzos del equipo (un francés y un alemán) fueron detenidos en 2006, acusados de participar en excavaciones arqueológicas ilegales. Estuvieron un mes en la cárcel.
Incalculable
Según el comité indonesio encargado de supervisar los tesoros hundidos, las piezas podrían alcanzar entre dos y diez millones de dólares si se venden individualmente. De acuerdo con Siawaori Nissia, secretario del comité, esto incrementaría hasta diez veces el valor de la colección debido al significado histórico que representa mostrar una imagen completa de la vida de hace 1.000 años.