Spam telefónico
“¡Ay!, dijo el ratón. El mundo se hace cada día más pequeño, esas paredes se estrechan tan rápido que me encuentro en el último cuarto y ahí en el rincón está la trampa sobre la cual debo pasar.

Martes 26 de Noviembre de 2013

“¡Ay!, dijo el ratón. El mundo se hace cada día más pequeño, esas paredes se estrechan tan rápido que me encuentro en el último cuarto y ahí en el rincón está la trampa sobre la cual debo pasar. Todo lo que debes hacer es cambiar de rumbo -dijo el gato... y se lo comió.” Cuando leí esta fábula de Franz Kafka, me recordó la pérdida de tiempo al hacer el trámite de registrar mi número telefónico fijo, para que las empresas no invadieran mi privacidad. Incluso, fue publicada en este espacio una carta mía (“Llame para que no lo llamen”) abordando los inconvenientes que se podían suscitar por estas intromisiones. Eran tantas mis sospechas de que el sistema no funcionaría como debiera, que lo consulté a quien me atendió telefónicamente el día que hice el trámite. Cuando le sugerí el supuesto de que alguna empresa llamara sin mi consentimiento luego de esta gestión, ¿cuáles serían las medidas a adoptar?, me dijo que llamara e hiciera la denuncia al mismo número. Fue la fábula del ratón y el gato, es más, mi sospecha es que les venden el listado de números a las empresas, ya que antes no recibía tantos spam. El spam electrónico tiene la ventaja de que uno tiene la opción de recibirlo o no. Un llamado telefónico al tener que atender por no saber quién está del otro lado de la línea, es violación a la privacidad, sobre todo en horas inapropiadas. Ya me llamó Ricardo Darín, Pablo Echarri, (para quienes creen que los actores las llaman exclusivamente, o creen en el Indec: que se puede comer con $6,12 por día o que intentan liberar al oso de peluche, o las cartas seleccionadas “al azar” de un muchacho del PRO y una abogada profesora rosarina, por la presidente con su regreso de “los muertos (por su gestión) vivos”… click) A saber: Banco de Galicia (dos veces al día) deben ser tipo antibiótico de dos veces diarias y durante una semana; ADT (sistema de alarmas…click); Movistar (…click); Hotel Marriot de Miami (“fue seleccionada por sus aptitudes a….click); encuesta electrodomésticos Nielssen (click); supongo que fue “la parca” del cementerio El Prado (click y punto final); y el “gato de Kafka”: Telecom, que cuando le mencioné que había dado de baja mi número para llamados invasivos me respondió: “ah, pero eso es organizado por esta empresa o sea que nosotros sí podemos llamarla” (¿derecho de molestar en exclusividad por anular la competencia?) Señores. Robots y robots-humanos contratados por empresas: que quede claro ni aunque me llame George Clooney pienso atenderlos, y a quien le corresponda: que tome las medidas del caso, ya que no pienso ni pasar por la trampera, ni caer nuevamente en las fauces del gato de Kafka.

Silvia Buonamico