Martes 10 de Marzo de 2009
El 2 de enero, la TOE empezó a investigar de oficio el dato de que un joven de 21 años había sido secuestrado en Santo Tomé la madrugada del 30 de diciembre, y que los captores habían pedido un rescate de 200 mil pesos. La familia del rehén pagó la mitad y el joven, Lucas Corbo, fue liberado.
La causa estuvo en la fiscalía federal de Cintia Gómez. Ni la víctima ni sus familiares denunciaron el hecho, pero colaboraron con la pesquisa.
Los investigadores detectaron que Corbo realizó y recibió varios llamados y mensajes de textos desde aparatos celulares que marcaron el camino de la pesquisa. En ese sentido, la semana pasada fueron detenidos una mujer y un hombre que recuperaron la libertad tras declarar en sede judicial aunque siguen vinculados a la causa.