Un hombre de 38 años afincado en la zona sur de la ciudad fue apresado ayer cuando circulaba en un auto “flojo de papeles” por la autopista Rosario-Santa Fe transportando unos 45 kilos de cocaína fraccionada en panes escondidos en un tubo de GNC y los paneles del baúl.
El procedimiento se realizó pasado el mediodía en el peaje de La Ribera, en el kiómetro 28 de la autopista que conduce a la capital provincial. Agentes de la Brigada Operativa y de la Dirección de Inteligencia de la ex Drogas Peligrosas de Rosario hacían allí un control rutinario de vehículos. Entonces detuvieron la marcha de un Fiat Duna Weekend que viajaba con destino a esta ciudad.
En primer momento a los pesquisas les llamó la atención que el Duna tenía una patente que no coincidía con la estampada en sus ventanillas. Mientras la chapa que exhibía era TVT 490, la impresa en los vidrios era ATI 362. Además el conductor no tenía los papeles que acreditaran la propiedad del vehículo y mucho menos la tarjeta azul que le permitiera manejarlo.
Entonces, con perros adiestrados, los policías requisaron el auto. Así encontraron que en el tubo de GNC que el auto llevaba en su baúl, y que tenía una perforación rectangular, se escondían 35 panes de cocaína de aproximadamente un kilo cada uno. Y que en los paneles laterales del mismo baúl había otros 10 panes de igual peso. En total, unos 45 kilos de droga.
Después, los policías chequearon las patentes del auto y descubrieron que la chapa pertenecía a un Renault 18 y que el número impreso en los vidrios se correspondían con un Fiat Duna Weekend que tenía pedido de secuetro por haber sido robado en Córdoba. Por todo eso el conductor del auto, identificado como José Raúl R., de 38 años y afincado en Cazadores al 2300 (zona de Oroño y Arijón) de Rosario, quedó detenido a disposición del juez federal Marcelo Bailaque. l






























