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Son rosarinas, no tienen más de 15 años y bailarán con el ballet del Colón

El prestigioso grupo de baile porteño centró su mirada en cuatro alumnas de la Escuela Municipal de Danzas Ernesto de Larrechea.

Jueves 04 de Diciembre de 2014

Si el llamado desde el Colón causó sorpresa hace apenas una semana en la Escuela Municipal de Danzas, mejor ni decir lo que provocó en las casas de las cuatro alumnas que terminaron seleccionadas para subir a escena con el ballet estable de ese teatro. Tanta emoción y alegría les dio, que una de las chicas, Bianca Ceroni, hasta cambió la fecha de su fiesta de 15 con tal de poder actuar mañana y pasado en El Círculo junto a los bailarines profesionales del prestigioso organismo porteño.

"Habíamos sacado entradas para ver el ballet como público y ahora ella va a estar arriba", contó ayer incrédula a LaCapital Alejandra Cañete, madre de Camila Arechavaleta, otra de las adolescentes que actuarán como "angelitos" en la obra más popular del compositor ruso Piotr Tchaikovsky: "El cascanueces".

Con 13 años, la más chica de las cuatro es Amarais Pérez Mecina, a quien todos conocen como Amancai. "Uh, no sabés cómo se puso, para ella es como un sueño", contó Yanina, su mamá.

Paradojas de la vida: Yanina es bailarina de tango, pero no había querido incidir en las elecciones de su hija. Y créase o no, se enteró por una redacción escolar de que la nena ansiaba bailar y no se lo pedía porque pensaba que nadie tendría tiempo para llevarla a clase.

Por eso Amancai empezó más tarde de lo deseable, a los 10, pero fue tanta la garra y la pasión que le puso al baile que fue rindiendo los exámenes más rápido que lo que sumó edad y ya cursa el 4º año en la Escuela de Danzas y Arte Escénico Ernesto de Larrechea.

Estefanía Ciambotti es otra de las chicas que se calzará las zapatillas de punta este fin de semana. "La nena siempre jugaba con las muñecas haciendo como que bailaban y con la Barbie Cascanueces, hasta que una amiga mía me dijo: «¿Por qué no la llevás a danza?», y así fue como empezó a los 5 o 6 años", recordó su mamá, Patricia Hernández.

Casi diez años después, Estefanía vive hoy esta "increíble oportunidad" con una "mezcla de alegría, incertidumbre y emoción", que justifica "el gran sacrificio" que hace para sumar sus horas de danza a las que le insume el 2º año en el Superior de Comercio General San Martín.

La que jugó fuerte para poder subir al escenario mañana y pasado fue Bianca Ceroni, que ya tenía organizada su fiesta de 15 para el sábado.

"Pero cuando me enteré de que podía bailar, ese mismo día le dije a mi mamá que no me lo iba a perder, que tenía que cambiar la fecha", contó.

Y eso hizo, con un poco de suerte, porque en el salón alquilado para el festejo se lo pudieron pasar para el domingo.

Así que ahora está que no cabe en sí de la emoción, porque bailar es lo que más le gusta "en la vida" —de hecho, dijo, lo hace "todos los días, en cualquier lado"— y no se "esperaba" que se le cumpliera ese "sueño", o al menos no tan pronto.

"No sabés el orgullo, imaginate, nos quedamos helados", le dijo a este diario Alejandra, la mamá de Camila Arechavaleta (15), quien se atribuye un mérito en la "pasión" que su hija siente por la danza.

"Le gustó siempre, desde muy, pero muy chiquita. ¿Y sabés qué creo? Que algo tuvo que ver que durante todo el embarazo yo pasara mis pocos momentos de paz —porque tenía otras dos nenas— escuchando música clásica y ballet, y eso influyó en su oído y su personalidad", sostuvo.

Apenas se enteró de que "venía Cascanueces a Rosario", la nena, que cursa su secundaria en el Normal 2, le pidió a Alejandra que le comprara una entrada.

Ahora su asiento lo ocupará el papá. Porque Camila estará arriba del escenario.

Una elección difícil. La directora de la Escuela Municipal de Danzas, María José Sesma, explicó que la selección de las chicas (una situación que habitualmente no alientan, pero esta vez no dejó alternativa) se basó en una "sumatoria" de consideraciones: que les diera el "physique du rol" para caracterizar a los personajes ("angelitos"), que tuvieran manejo de la danza clásica, que fueran responsables, que hubieran asistido regularmente a clases el año, que estuvieran entrenadas y hasta que tuvieran sus zapatillas en forma para poder bailar.

La decisión la tomaron las docentes de las chicas en conjunto y recién después llamaron a las familias, conscientes del poquísimo tiempo que había.

Para Sesma, es todo un orgullo que existan "relaciones de intercambio y cooperación con una institución tan prestigiosa" como el ballet estable del Colón, cuya directora, Lidia Segni, ayer dirigió el ensayo de las nenas. Hoy habrá otro en Teatro El Círculo y mañana, a las 20.30, todos a escena.

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