Miércoles 06 de Mayo de 2009
Esta película ya la vimos, son los mismos de siempre, son los que no quieren al fútbol, son los que en lugar de aportar, destruyen. Siempre hay un motivo, una falla que los coloca en primera fila para hacer daño, para que muestren su vigencia, a pesar de que los dirigentes se rasguen las vestiduras haciéndose pasar por cultores de "la cancha es para que vaya la familia". Puras palabras, sólo para querer hacer ver que todo cambia para que nada cambie. A los dirigentes, a las autoridades, quiero preguntarles qué hacen; porque mejoras no se ven. De qué sirve tener estadios más grandes si se les sigue dando pie a estos inadaptados para que rompan todo lo que encuentran a su paso. Como canaya tengo mucha bronca, pero como espectador veo con tristeza que todo sigue igual, que el negocio está por encima del fútbol. Sigan matando al mensajero hasta que terminen con el fútbol. De una vez por todas dejen de hablar, planificar, asesorar y pónganse a trabajar en serio, por el bien del fútbol. Todos los hinchas de corazón seguimos esperando que en lugar de hablar construyan algo para el bien de todos los que realmente queremos que nada siga igual.
Ricardo Valle,
ricardovalle1954@hotmail.com