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"Somos seres complejos y en esa cualidad radica nuestra riqueza"

Imposible no imaginar que canta "I ´m gonna get down with my baby" con esa voz grave a merced de un tono pausado e intrigante. En sus canciones, hay eclecticismo, bilingüismo y sutileza que...

Viernes 03 de Agosto de 2012

Imposible no imaginar que canta "I ´m gonna get down with my baby" con esa voz grave a merced de un tono pausado e intrigante. En sus canciones, hay eclecticismo, bilingüismo y sutileza que evidencia desde su nacimiento en Alaska hasta sus estadías en Nueva York y Buenos Aires. ¿Bipolar, bisexual, bicultural? Sólo Kevin Johansen tiene sus razones para explicar el por qué del arbitrario nombre "Bi" de su reciente disco doble, que se divide en el disco I "Jogo: Subtropicalia" denota su heterogeneidad de géneros, mientras que el II "Fogo: Pop heart" aglutina la homogeneidad del poprock y hasta una versión glam de "Modern Love" de Bowie y "Everybody Knows" de Leonard Cohen. "Tocar en vivo es como hacer una fiesta en tu casa", adelanta Johansen en diálogo con Escenario, de lo que serán sus dos presentaciones junto a su banda "The Nada" en el Auditorio Fundación, hoy a las 21.30 y el próximo 13 de agosto a las 21.

—¿Cuál fue el criterio a la hora de dividir las 29 canciones de tu disco doble?

—En 2010 me junté con Twetty González y se dio la posibilidad de grabar un disco más eléctrico y pop, lo grabamos juntos en 2011. Así surgió "Fogo: Pop heart". Al mismo tiempo, ya tenía grabado un disco más folclórico descansando y lo reviví con un par de temas que me parecía que cerraban el concepto folclórico y quedó "Subtropicalia", fueron muy juntos y a la par. Quedó uno más folclórico y otro más rock y pop, pero también tienen muchas cosas en común; temas rioplatenses y tangos, se fueron fusionando.

—¿Bipolar por lo geminiano y bicultural por ser mitad estadounidense y mitad argentino?

—Tenía que ver con eso, con lo bilingue, con que soy de géminis. Me gustó lo que disparaba el término, lo bisexual también, me parecía un lindo desafío. Creo profundamente que hay tantas sexualidades como personas en el mundo, más allá de que hay pocas opciones porque uno es heterosexual, homosexual, bisexual o transexual, pero creo que la forma de manifestarlo es muy personal. Pero justo mi hermana tenía una foto de nuestros padres de jovencitos y ahí dije es la tapa de "Bi". Todos somos hijos de una madre y un padre. Ese es el significado. Somos seres complejos y en esa cualidad radica nuestra riqueza.

— En tus shows se crea una atmósfera interesante, positiva y relajada, ¿sos así en tu vida en general, o sólo lo volcás en la música?

—Creo que sí, está implícito. Siempre comparo el tocar en vivo con hacer una fiesta en tu casa; la primera media hora estás preocupado por tus invitados, que tengan qué beber, que haya buen música, si hay algo para picotear, mejor. En un show también hay que ser anfitrión, aprender a relajarse uno, para relajar a los demás. Todo eso lo fui aprendiendo con el tiempo. Es bueno tratar de crear un relax, y en la composición también, es como tratar de tocar un nervio propio para tocar uno ajeno. Para sorprender a los demás, hay que sorprenderse uno.

—Te diste el lujo de invitar numerosos artistas en tu nuevo disco, con algunos ya habías trabajado como Paulinho Moska o Lisandro Aristimuño y me sorprendieron las presencias de Natalia Lafourcade, Daniela Mercury, Lila Downs..

—Me gustan las casualidades, con Natalia justo nos cruzamos en México y ella me pidió que cantara una canción de su disco en homenaje al mexicano Agustín Lara. Natalia tiene una voz casi infantil y dulce y era justa para "No tiene nombre". Daniela Mercury me contó que se había casado con mi tema "Anoche soñé contigo" y yo no la conocía. Cantamos juntos en el Gran Rex y quedó buena vibra. En "Apocalipso" me imaginaba una voz de brasileña y quién mejor que Daniela. Y con Lila hicimos "Baja la tierra", una canción súper pachamamezca e ideal para ella. A "No digas quizás" la escuchaba con una voz más aguda masculina y hasta con una sensibilidad femenina, y ahí entró la voz de Lisandrito Aristimuño.

—Abrís el disco II con "Canción de autoayuda para mí", ¿te la debías?

—Es un tema muy íntimo, a veces hacés canciones para sentirte mejor y continuar más allá de los golpes de la vida.

—¿"Bi" es una de las apuestas más fuertes que hiciste?

—Artísticamente sí, hasta te diría ambicioso. Había mucho por decir, y hacía mucho tiempo que no hacíamos un disco en estudio. Habíamos hecho el vivo con Liniers y "The nada" en 2010. Faltaba hacer algo nuevo y lo hicimos hasta te diría con material viejo, porque por mucho tiempo fui un artista más que de culto, oculto. Sobre todo en Nueva York cuando tocaba con mi banda, que fue mi escuela musical, y hay canciones que hice en esa época que nunca salieron a la luz, muchas de esas hoy están en el disco II.

—¿Podrías elegir una canción de tu disco doble?

—Cada vez descubro algo distinto. Me gusta mucho "No digas quizás" y la versión de "Modern Love" de David Bowie. Cuando terminás de grabar entrás en un duelo, es como una pequeña muerte. Estaba un poco triste y bajoneado en mayo y después en junio me agarró un enamoramiento, ahora ya estoy en pleno romance con el material.

—Además de ser un artista des-generado, sos desprejuiciado, trabajaste de muchas cosas para llegar a lo que sos hoy, ¿hasta trabajaste en la ONU?

—Sí, cuando viví en Estados Unidos, fui guía turístico de las Naciones Unidas, fue muy divertido.

—¿Es difícil pensar en un próximo proyecto cuando tu disco doble está recién salido del horno?

—Estoy en pleno armado de videos, el otro día vino Lila Downs para hacer el video de "Baja la tierra". Hay mucho laburo visual por delante.

—¿Cómo definís a tu público que hasta se sube a bailar al escenario?

—Tiene que ver con la amplitud de la música, nosotros somos des-generados con respecto a la música y a la gente también le gusta esa variedad en un recital: escuchar una balada, un rock, una cumbia. A mí me gustan los recitales así, no me gusta cuando son monótonos. Es muy loco, pero hay un público de niños chicos, adolescentes rebeldes con piercing, cumbieros intelectuales, abuelos. ¡Habrá un público bastante des-generado también!

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