Somos ocho hermanos (II)
Con gran alegría he leído la carta que escribió Ignacio Favarel publicada el 21/06/2009, titulada "Somos doce hermanos". Allí se nota el sentimiento de gratitud, al reconstruir un pasaje de su infancia en base a una fuerza moral que proviene de sus padres.

Lunes 06 de Julio de 2009

Con gran alegría he leído la carta que escribió Ignacio Favarel publicada el 21/06/2009, titulada "Somos doce hermanos". Allí se nota el sentimiento de gratitud, al reconstruir un pasaje de su infancia en base a una fuerza moral que proviene de sus padres. Lo que dice Ignacio me fortificó en cuanto al recuerdo de la acción generosa, en especial de mi madre que en su memoria siento aumentada la responsabilidad y acrecentado el afán de seguir su ejemplo. Somos ocho hermanos y los ocho somos maestros, hasta en eso supo orientarnos mi madre, ya que ella también fue maestra. Con su vocación nos formó y tuvo la oportunidad de formar a muchos más (sus alumnos). Doy gracias a Dios que mis padres han sabido adaptarse a las diversas fases de la vida resolviendo en armonía los principios básicos que aseguraron las relaciones de nuestra familia con todo éxito y así pudieron ver el resultado de su lucha, ya que supieron utilizar los métodos que dieron una prueba positiva de su abnegado interés para nuestra realización como personas de bien. Le digo a Ignacio que a nosotros no nos daban chocolate después de la cama, pero sí no nos faltaba el arroz con leche. ¡Alegría y gratitud!

Chela Pazos,

DNI 1.948.445