Soluciones que no son tales
La provincia de Santa Fe abre una nueva boca de recaudación. La agencia de publicidad (léase administración) socialista una vez más quiere hacernos pasar gato por liebre y como ya es costumbre, bajo el marketinero nombre de Policía de Seguridad Vial, vuelve ¡la caminera! o lo que es lo mismo...

Domingo 03 de Abril de 2011

La provincia de Santa Fe abre una nueva boca de recaudación. La agencia de publicidad (léase administración) socialista una vez más quiere hacernos pasar gato por liebre y como ya es costumbre, bajo el marketinero nombre de Policía de Seguridad Vial, vuelve ¡la caminera! o lo que es lo mismo, para quienes recuerden el viejo sketch de Tato, ¡vuelve el recaudador! Socio mayoritario del negocio, tanto esté en manos públicas (léase coimeros) como privadas (entiéndase negociados para los amigos). Podrán darle las vueltas que quieran para tratar de embaucar al pueblo santafesino, pero sin lugar a dudas el objetivo de esta "original creación" no es ni más ni menos que recaudador, porque si realmente la administración provincial quisiera ocuparse de la seguridad en las rutas lo primero que debería hacer es ocuparse, precisamente, de las rutas. Cualquier otro abordaje del tema es lisa y llanamente no entenderlo. Estamos a un paso de autos que serán manejados por Google y tenemos rutas de la época del Baqueano, la Estanciera y el Siam Di Tella. A las pruebas me remito, rutas obsoletas, en mal estado, con trazados para velocidades de hace 50 años, sin demarcar, mal mantenidas, ahuelladas tanto que pretender una maniobra de sobrepaso se torna una tarea de resultados imprevisibles. Esas son sólo botones para muestra. Ni qué hablar de la aberración sólo plasmable en Argentina que es usar camiones para transportar la cosecha, que será un gran negocio para el señor Moyano pero que hace más de 150 años los piratas ingleses se dieron cuenta de que en "la pampa" (un país con llanuras de 1.000 kilómetros de extensión) no hay nada más económico que el transporte ferroviario. Una provincita, que me disculpen los puntanos, como San Luis, está surcada por autopistas desde hace años y la "Invencible", la que genera el grueso de la producción granaria argentina, el polo sojero por excelencia, no cuenta ni con una mísera autovía (o sí, sólo 6 kilómetros aquí nomás en la A-012, que de repente como por arte de magia se convierten en una ruta de dos carriles). Con todo respeto, yo le diría a la administración provincial, a la actual o a la que le suceda, sean del signo político que sean, que si quieren ocuparse de la seguridad en las rutas tomen el toro por las astas y resuelvan el problema reactivando los trenes o, si no quieren pelearse con Moyano, construyendo autovías exclusivas para el transporte de nuestra riqueza y autopistas para los automóviles que se fabrican en la actualidad (IKA cerró hace tiempo). Manténganlas en óptimas condiciones y verán cómo el número de accidentes se habrá de reducir a valores normales. ¿Con qué plata? Podríamos parafrasear a Raúl Granados cuando en la vieja "Botica" nos preguntaba "¿dónde está la plata?". Los recursos están en la defensa de la coparticipación que nos corresponde, pero claro, eso implica enfrentar al gobierno nacional de turno. Y sí, no se puede estar con Dios y con el diablo a la vez.

Jorge Colaccini d20@rosariarte.com.ar