Martes 05 de Julio de 2011
El pasado 22 de junio, mi vecino Luis fue víctima de la mala conducta de dos personas que se aprovecharon de un anciano para sustraerle el poco dinero que poseía en su casa. Fue un día muy triste para él, se sentía muy engañado, su débil cuerpo mostraba en el temblor de sus manos la rabia y la angustia que le habían provocado. Al ver esto me pregunté cómo puede ser que dos seres tan aberrantes puedan actuar de esa manera; pero afortunadamente ese sentimiento de bronca se ve desplazado por el de la esperanza y la felicidad al ver cuántos desconocidos se han acercado a su puerta para entregarle dinero y alimentos al enterarse de la triste noticia. En nombre de don Luis quiero darles las gracias a todos aquellos que dan de corazón lo que tienen, ya sea mucho o poco, y hacen que la vida solitaria de un anciano pueda llenarse de luz y amor.
Sabrina Mariel Altamirano DNI 28.199.908