Solidaridad con los niños
Veo con tristeza la realidad que viven los niños del barrio. En mi calle, todos tenemos nuestras "realidades", pero algunos la pasan peor. Tengo como vecinos a un montón de niños que viven con su joven madre, la cual está desbordada por lo duro que es el día a día cuando no se tiene otra familia que la de los hijos que dependen de uno.

Miércoles 12 de Agosto de 2009

Veo con tristeza la realidad que viven los niños del barrio. En mi calle, todos tenemos nuestras "realidades", pero algunos la pasan peor. Tengo como vecinos a un montón de niños que viven con su joven madre, la cual está desbordada por lo duro que es el día a día cuando no se tiene otra familia que la de los hijos que dependen de uno. Estoy seguro de que es una historia común, pero yo la conozco a ella y a sus hijos. Su casa es una vivienda de material, humilde, con mezcla de amor, frustración y desesperación. Vive atrapada en un círculo de decadencia social, tristeza y dolor, del cual están a tiempo de salir los más pequeños. Existen el amor, la buena gente. Estos niños necesitan padrinos, adultos que sin mezquindades se ocupen de brindarles compañía, material de lectura, un juguete para Reyes y una sonrisa. No creo en utopías, sino en hechos posibles basados en la fraternidad, en el compromiso. Como sociedad afirmamos que los niños deben ser felices, los derechos del niño hablan de "prepararlo para asumir una vida responsable, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia", el espíritu de un niño se alimenta de los ejemplos. En el barrio no he encontrado la ayuda que creo que se merecen. Les ruego que los ayuden y ofrezco mi celular para establecer el contacto, 153/851907.

Jorge Peralta, DNI 28.565.799