Jueves 29 de Noviembre de 2012
Organismos defensores de los derechos humanos que integran Juicio y Castigo Rosario y el Espacio por la Memoria, la Verdad y la Justicia, reclamaron ayer que la jueza federal Laura Inès Cosidoy, que confesó su amistad con el ex dictador Leopoldo Fortunato Galtieri, no integre el Tribunal Oral Federal que llevará adelante el juicio oral por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en San Lorenzo.
"Una jueza amiga de genocidas no puede juzgar a represores", dijeron los organismos, en el que reclaman que la jueza Cosidoy, integrante del Tribunal Oral Federal 1 de Rosario, se abstenga de participar de un próximo juicio y agregan que "por su cuestionada trayectoria, las intimidaciones contra ex presos políticos y su declarada amistad con el dictador Galtieri, Cosidoy no puede llevar adelante ningún juicio contra responsables del terrorismo de Estado".
Las organizaciones realizaron la advertencia ante la proximidad del inicio de un juicio por delitos de lesa humanidad que tiene como imputados al coronel retirado Rubén Osvaldo Cervera; al capitán retirado Horacio Maderna y al civil Pedro Alberto Pili Rodríguez en un expediente. Se trata de un expediente por el secuestro y desaparición del militante Manuel Casado, un dirigente de la unidad básica Sabino Navarro, de San Lorenzo, secuestrado el 25 de marzo de 1976 y luego liberado.
El TOF 1 está presidido por el juez Ricardo Moisés Vázquez, y sus vocales son Otmar Osvaldo Paulucci y Laura Cosidoy, quien ya se excusó de participar en otro juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en San Nicolás, recordaron las mismas fuentes.
Ante la proximidad del nuevo juicio, los organismos defensores de los derechos humanos volvieron a manifestar: "No queremos que la jueza Laura Inés Cosidoy, quien confesó su amistad con el ex dictador Leopoldo Fortunato Galtieri, integre ningún tribunal que tenga como misión juzgar a los genocidas".
En el comunicado, los organismos recordaron que "hace un año, en el marco del juicio Díaz Bessone, debimos repudiar enérgicamente las agresiones contra los sobrevivientes del Servicio de Informaciones y testigos de ese juicio que realizó la jueza Cosidoy, en ocasión de su declaración testimonial en ese proceso en el que se juzgó el accionar de la patota de Feced".
Y añadieron: "En esa oportunidad la doctora Cosidoy hizo una especie de autodesagravio atacando a los testigos que habían señalado en sus testimonios el destrato que la magistrada tuvo con ellos cuando ésta era defensora oficial durante los años de dictadura, y la invitación a colaborar con el terrorismo de Estado que la misma les hacía en esa época".