Socialismo y seguridad
Es con dolor y una profunda decepción que en mi condición de ciudadana me permito dirigirme a quienes voté creyendo, ingenuamente, que por lo menos en nuestra querida Rosario viviríamos un poco mejor que en el resto de la destruida...

Jueves 09 de Octubre de 2014

Es con dolor y una profunda decepción que en mi condición de ciudadana me permito dirigirme a quienes voté creyendo, ingenuamente, que por lo menos en nuestra querida Rosario viviríamos un poco mejor que en el resto de la destruida Argentina por la corrupción, por el amparo a los narcotraficantes y por  la mala praxis del gobierno nacional. Ni a la señora intendente y menos al ministro de Seguridad se les cae una idea efectiva respecto a proteger los accesos a la ciudad. ¿Qué debo pensar cada vez que viniendo de Buenos Aires por la autopista se trata de interrumpir el paso de los vehículos, ya sea con obstáculos o con piedrazos, con el único fin de asaltar a quienes pretenden acceder a bulevar Oroño? ¿Qué debo pensar cuando la misma situación se repite en la autopista a Córdoba o cuando se transita por la avenida de Circunvalación? ¿Qué debo pensar  cuando recién inaugurado el acceso por Ovidio Lagos me entero por un experimentado remisero que prefiere tomar por Villa Gobernador Gálvez para salir de Rosario, porque la nueva traza es tan insegura como las otras? Además, para aumentar nuestra desgraciada situación, se han visto patrulleros estacionados en la entrada a la autopista a Córdoba, uno con luces encendidas, pero ninguno con personal policial a bordo en actitud de custodia. ¿Burla macabra, quizás? ¿Es tan difícil disponer de patrullas en los accesos y controlar que cumplan con sus funciones específicas, ya que se han provocado no sólo asaltos, sino un muerto por un piedrazo y pasajeras de ómnibus de larga distancia heridas por la rotura de las ventanillas agredidas? ¿O es que debemos acostrumbrarnos a vivir sitiados por la delincuencia? Ahora pondrán cámaras de seguridad en los ingresos para controlar la velocidad; claro, así ingresa dinero, el único valor vigente. Como si no tuviéramos suficiente con las entraderas violentas que acabaron con vidas preciosas como la de Mariano Bertini, salideras y asaltos por motochorros dentro de la ciudad. Señores, qué les pasa. ¿Qué creen que es la política? ¿O no se dan cuenta que fueron votados no sólo para ocupar cargos y vivir eternamente de los mismos? Primero concejales, luego pasan a legisladores y algunos llegan a la Intendencia y luegon bajan al Concejo para que los sigamos manteniendo. Ocupar cargos públicos significa servir a la comunidad y si se declaran  honestos y no actúan con decisión también son responsables por omisión en el cumplimiento de sus funciones. Revitalicen la promesa que hicieron al jurar: ahora la patria se los demanda. Más acciones positivas y menos retórica.
 

Graciela Frattini
DNI 4.441.366