Sobrevoló la estatua de la Libertad al irse de Nueva York
El Papa Francisco pidió volar ayer sobre la estatua de Libertad y el ex centro migratorio de Ellis Island en un momento de nostalgia al irse de Nueva York, según el arzobispo de la ciudad Timothy Dolan. "Cuando sobrevolamos Ellis Island, cuando sobrevolamos la estatua de la Libertad, pude ver que estaba muy commosso, como dicen los italianos, muy emocionado", dijo Dolan, que acompañaba al pontífice en el helicóptero que lo trasladó al aeropuerto JFK, desde donde partió hacia Filadelfia.

Domingo 27 de Septiembre de 2015

El Papa Francisco pidió volar ayer sobre la estatua de Libertad y el ex centro migratorio de Ellis Island en un momento de nostalgia al irse de Nueva York, según el arzobispo de la ciudad Timothy Dolan. "Cuando sobrevolamos Ellis Island, cuando sobrevolamos la estatua de la Libertad, pude ver que estaba muy commosso, como dicen los italianos, muy emocionado", dijo Dolan, que acompañaba al pontífice en el helicóptero que lo trasladó al aeropuerto JFK, desde donde partió hacia Filadelfia.

Según Dolan, citado por CBS, el Papa argentino y descendiente de italianos pidió al piloto desviarse para poder ver esos dos íconos de Nueva York. "Usted sabe, Buenos Aires también fue una ciudad de inmigrantes", le dijo a Dolan.

La isla de Ellis fue el centro de recepción de millones de migrantes en Estados Unidos entre el siglo XIX y XX.

El pontífice evidenció el sufrimiento que causan los dolores de la cadera, por lo que es sometido a sesiones de fisioterapia, reconoció el padre Federico Lombardi, el portavoz de la Santa Sede, en Filadelfia.

"El papa sufre de problemas en el movimiento de sus piernas. Algunos días está mejor que otros. Durante un viaje como este, en el que debe desplazarse a menudo, está un poco fatigado físicamente. Es normal. Pero felizmente duerme muy bien", precisó.

Tras una serie de actividades en Nueva York y Washington y luego de una visita de cuatro días a Cuba, Francisco, de 78 años, tropezó varias veces mientras subía las escalinatas del avión de American Airlines que lo llevó de Nueva York a Filadelfia. No obstante, el pontífice sonrió y saludó cuando llegó a la puerta de la aeronave.