Sábado 07 de Marzo de 2009
Buenos Aires.— Bernarda Garay Ocampo, una mujer que en octubre del 2007 fue asaltada en su casa de la localidad de Villa Madero y luego asesinó a uno de los ladrones de un balazo, fue sobreseída ayer por la Justicia Correccional de La Matanza. El fallo se basó en una pericia psiquiátrica que determinó que en el momento del hecho la mujer estaba conmocionada y no pudo comprender la criminalidad del acto.
El sobreseimiento fue dictado por el juez Correccional Nº 2 de La Matanza, Héctor Giusso. A raíz de esta decisión judicial, la mujer no deberá afrontar el juicio oral que iba a iniciarse el próximo 30 de marzo. Estaba acusada de homicidio en exceso de legítima defensa, un delito que prevé una pena máxima de cinco años de cárcel.
Apenas ocurrió el crimen, el fiscal de La Matanza Guillermo Bordenave acusó a Garay Ocampo de homicidio simple, con penas de entre 8 y 25 años de cárcel, pero un juez de Garantías rechazó e planteo. Consideró que la mujer había actuado en legítima defensa y ordenó que sea sometida a un juicio correccional.
La causa recayó sobre así el Tribunal Correccional 2 de La Matanza, a cargo de Giusso, quien dispuso que el debate oral se desarrollara entre el 30 y el 31 de marzo.
Pero el abogado defensor de la mujer, Hugo López Carribero, presentó hace quince días un nuevo pedido de sobreseimiento de su clienta basándose en un estudio psiquiátrico, el cual determinó que la mujer actuó bajo emoción violenta y no comprendió la criminalidad de su acto. El juez Correccional Giusso finalmente hizo lugar a ese planteo y dejó a Garay Ocampo libre de reproche penal.
Atada a la cama.El hecho ocurrió el 10 de octubre de 2007, cuando dos hombres entraron a robar a la casa situada en avenida Vélez Sársfield al 1300, y uno de ellos, al reducir a la mujer, la tiró sobre la cama y la ató de pies y manos con cables de un televisor.
Luego el maleante colocó en una bolsa varios aparatos electrónicos y otros objetos pero su cómplice, que al parecer se había quedado de "campana" en la puerta, le gritó que se fueran porque venía alguien y ambos escaparon a la carrera.
La plata de los remedios.El delincuente dejó en la casa un revólver y cuando la mujer logró desatarse salió a perseguirlo con el arma en la mano y le gritó que le devolviera sus cosas.
Según López Carribero, su clienta tenía "el sólo fin de retrotraer el estado de las cosas y recuperar el poco dinero que tenía para la compra de sus remedios oncológicos", ya que se realiza un tratamiento contra el cáncer. "Disparó al ver que el delincuente que momentos antes la había maniatado se le venía encima nada menos que con un cuchillo", explicó entonces el letrado.
Sin embargo, el fiscal Bordenave no le creyó y la acusó de homicidio simple, por lo que cual permaneció detenida hasta que el juez de Garantías de La Matanza Norberto Occhipinti,consideró que había actuado en legítima defensa y ordenó su excarcelación.
Después de ocurrido el crimen del ladrón, Garay Ocampo y su familia debieron mudarse de la casa que habitaban en Villa Madero, de La Matanza, a otro barrio porque fueron amenazados de muerte, presuntamente por allegados al asaltante muerto. Además, el estado de salud de la mujer empeoró a raíz de la situación traumática que le tocó atravesar.