Miércoles 30 de Marzo de 2016
Caminando unas cuadras por la calle Córdoba, parte con tránsito y parte peatonal, me llamaron la atención los nombres y las inscripciones en las vidrieras de los negocios dirigidas al público. Por curiosidad me dediqué a anotar algunos, tales como: while, winter, comes, high quality how prices, sale 50 por ciento off, the market, spyltd shop, the palm tree collection, 24 hour banking, super sale, lets polk tonigh, shoes and bags, made to fit measure, the fall winter collection is here, industrial revolution, the bag belt, absolut joy, cheeky, autun winter, summer sale, we are, endless stores one original, fluid, gift card, quik silver, inside, she, happy clay, laundry, fashion store, look at me, dunker volk, entre otros. En fin, podría seguir escribiendo muchos más, pero no quiero cansar. Para muestra basta un botón. Tenemos un rico idioma, ¿por qué bastardearlo de esta manera? El mismo Obama en estos días al hablarle a los jóvenes les dijo: "Tengo que reforzar mi castellano". Debemos saber que en el mundo hay 560 millones de hispanoparlantes en todos los continentes. Ningún país del mundo cambia su lengua por otra. El correcto uso del idioma debe sentirse como un orgullo personal y ciudadano. Perdonen señores comerciantes, los invito a poner simplemente en las vidrieras: "liquidación de verano" o "liquidación de invierno", que los clientes se los van a agradecer y seguramente van a vender más. Es una simple sugerencia. Gracias por la atención.
Antonio Mogetta