Sobre los maestros
Desde el pasado mes de febrero, venimos viendo y escuchando los problemas del tema “docente”. El no comienzo de las clases en varias provincias en general y en el principal distrito escolar, la provincia de Buenos Aires en particular.

Miércoles 23 de Abril de 2014

Desde el pasado mes de febrero, venimos viendo y escuchando los problemas del tema “docente”. El no comienzo de las clases en varias provincias en general y en el principal distrito escolar, la provincia de Buenos Aires en particular. Por supuesto, el tema principal es el no acuerdo en los salarios entre autoridades y los gremios docentes. Además, de los reclamos por el estado deplorable de muchos edificios escolares, presentismo y demás cuestiones, que son atendibles. Desde el punto de vista práctico, esto se resuelve en lo inmediato con más plata para los sueldos de los maestros. Los escolares tienen que estar en las aulas. No es posible ver a los chicos luego del comienzo de clases sin ir a la escuela. No se cumplen los programas de estudios. En la práctica, los días que se pierden no se recuperan y se produce un desorden en el ámbito familiar a raíz del trabajo de los padres, y se recurre en muchos casos a las abuelas que corren de aquí para allá. Desde el punto de vista conceptual, me permitiré hacer algunas consideraciones producto de algunas consultas que hice, averiguaciones y distintas lecturas. El presupuesto para educación primaria del gobierno nacional y de los gobiernos provinciales es importante. Plata para esa área hay suficiente. Pero creo que se malgasta o no se aprovecha adecuadamente. Tengo la impresión de que existe un número elevado de maestros en relación a la cantidad de alumnos inscriptos. En los distritos con más población, sobre todo en provincia de Buenos Aires, tenemos un maestro cada 18 ó 20 alumnos. Algunos ejemplos de países vecinos nos dice que Uruguay tiene 26 chicos por maestro, Chile tiene 28 y Ecuador 32 alumnos por docente. Y a propósito de Ecuador, me informa un familiar radicado allá que trabaja en la docencia otro dato interesante: en números redondos Ecuador tiene la misma cantidad de alumnos en escuelas primarias, que la provincia de Buenos Aires y con la mitad de maestros que ese distrito. Otro tema de nuestra realidad. Tenemos un alto porcentaje de inasistencias a dar clases por parte de nuestros docentes. Por distintos motivos como la permisividad por el estatuto del docente, problemas reales de salud como en cualquier otra actividad y muchos casos de carpetas médicas armadas que comprometen a otros profesionales de la salud, médicos y psicólogos, fonoaudiólogos. Para esto último no hace falta mucha investigación, lo vemos a diario a través de amigos, familiares y vecinos relacionados con la docencia. A esta altura de mi comentario, quiero aclarar que no hago un juicio de valor sobre la actividad docente de la mayoría de los maestros que dan clases con vocación de servicio, que en el interior viajan muchas veces de un lugar a otro, que están expuestos permanentemente a la desconsideración de los padres y alumnos, y están mal remunerados. Describo una realidad. Esta realidad también nos da otra lectura. En los últimos años se ha acentuado el traspaso de alumnos de las escuelas públicas a la enseñanza privada en forma creciente. Los padres realizan el esfuerzo de pagar una cuota en beneficio de que sus hijos tengan clases todos los días. Vivimos la hipocresía a diario de muchos dirigentes políticos y gremiales defendiendo la enseñanza pública pero haciendo muy poco por ella. Pregunto: ¿no habrá llegado el momento de que autoridades nacionales, provinciales, legisladores nacionales y provinciales y los gremios docentes en su totalidad se sienten en una mesa de diálogo para tratar estos y otros temas para un futuro promisorio, que la sociedad les está exigiendo? La coyuntura, la realidad del día a día está, la estamos viviendo. La ciudadanía lo pide, les exige a las autoridades políticas, económicas y pedagógicas, a las cúpulas sindicales que comiencen a trabajar para el futuro, seriamente, sin mezquindades, optimizando al máximo los recursos humanos y económicos, que los tenemos.

Jorge Bustamante / DNI 7796562