Lunes 08 de Febrero de 2010
Muchas voces se hacen sentir en estos días por el bochornoso aumento de los impuestos provinciales, en este caso se trata de aquel gravamen que toca directamente en las vísceras de las familias santafesinas, el que grava nuestras viviendas, el techo en donde vivimos. Para las mayorías de clase media la vivienda es el capital que con enorme esfuerzo, sacrificio y privaciones pudimos construir en casi toda una vida y que a partir de ahora ya nos va a resultar difícil conservar. Se trata del impuesto inmobiliario urbano, el cual ha sido recientemente incrementado por esta administración en un 200 por ciento, (humilde tope máximo que autorizó la Legislatura). El resultado de esto es mas presión impositiva sobre las familias santafesinas, priorizando la recaudación y haciéndonos creer que la carga es más justa. Al gobierno socialista no le alcanzan los fondos públicos. En este mismo diario he leído una nota al secretario de Finanzas Públicas de la provincia, Carlos Fernández, lamentándose por la distribución del presupuesto y manifestando que el 93 por ciento del gasto es rígido, dejando solo un 7 por ciento de margen de administración afectado a obra pública que seguramente no alcanza ni siquiera para revertir el estado de abandono en que se encuentran los hospitales, comisarías, instalaciones de gobierno como el Registro Civil entre otras, rutas y caminos rurales, escuelas, dispensarios, etcétera. Ahora me pregunto, ¿cómo hicieron las anteriores administraciones con idénticos porcentajes para obra pública, similares demandas salariales y en contextos internacionales adversos? ¿Cómo hizo la anterior administración para transformar en realidad lo impensado, el puente Rosario-Victoria, la obra pública más importante ejecutada en nuestra provincia después del Túnel Subfluvial, cumpliendo los cronogramas de obra y programas de pagos que dicha obra generó? Y sin aumentar ningún impuesto? ¿Y sin lamentarse de la salvaje e inhumana oposición? ¿Y sin cargarles las responsabilidades a otros por los inconvenientes? ¿Qué futuro nos espera a los santafesinos con esta administración provincial que nada gestiona y de todo se lamenta?
Víctor Del Frate