Sobre la guerra y la paz
Recuerdo algunas críticas intelectuales (posiblemente algo exageradas) tales como que Donald era un pato fascista y el Tío Patilludo un defensor del capitalismo salvaje.

Miércoles 22 de Abril de 2009

Recuerdo algunas críticas intelectuales (posiblemente algo exageradas) tales como que Donald era un pato fascista y el Tío Patilludo un defensor del capitalismo salvaje. Acepto que esas historietas fueron parte de nuestra lejana infancia, pero como esos personajes u otros con similares comportamientos siguen actuando y la empresa que los produce continúa hoy ofreciendo entretenimientos para chicos, básicamente películas cuya temática bélica no suele ser muy edificante, conviene recordar cómo pensaba Walt Disney sobre la guerra y los intelectuales. De esa manera probablemente puedan entenderse mejor ciertos contenidos, habida cuenta que siempre se transmite ideología a las expresiones artísticas. En la revista Cronopio Nº 1 (1967) se transcriben declaraciones de Disney, por entonces propuesto post mórtem para el premio Nobel de la Paz: "Estoy convencido de que habrá guerras mientras haya población en nuestro planeta. Son parte de la vida, son la vida misma. Ser pacifista es actuar contra la naturaleza. ¡Ah, no puedo sufrir a los intelectuales! Son peligrosos porque viven fuera de la realidad y no la tienen en cuenta. Cada vez que hablo con un intelectual siento el irrefrenable deseo de arrojarlo a la selva, o al menos, ponerlo en un zoológico para que vea cómo es la vida y se quite de la cabeza tantas estúpidas ideologías y los hipócritas discursos acerca de la paz". Sin comentarios. Creo que Walt Disney continúa en el freezer que se hizo construir antes de morir y aunque han pasado varios años y muchas batallas, los chicos siguen leyendo (un poco menos quizá) viendo, escuchando y obviamente formándose. Qué bueno sería que por estos tiempos pudiéramos proponer para el Nobel de la Paz a una mujer argentina: Mafalda (Quino se lo merece).

Omar Pérez Cantón, LE 6.042.241