Martes 24 de Noviembre de 2009
Por algún sortilegio que desconozco, se ha instalado en algunos medios una suerte de compulsa pública sobre el servicio militar obligatorio; y como parece que todos podemos opinar, me avengo a hacerlo por si para algo sirviera. A esta hora del mundo, hay razones de peso para defender la idea de la instrucción militar del ciudadano, tanto varón como mujer, y, dicho sea de paso, coadyuvar a recomponer el perdido espíritu de unidad que esta Nación necesita, indefectiblemente, para sobrevivir como tal. Un conjunto de personas que viven en un mismo territorio, tienen una serie de vínculos históricos y poseen una misma estructura política, constituyen una Nación; cuando esos conceptos son superados por los afectos, nace la patria; manto que abriga y protege toda nación; escudo indestructible, porque brota del corazón de cada individuo; la patria, en realidad, es un estado de ánimo colectivo; por eso que sí es posible destruir una Nación, pero nunca una patria, pues no hay cañones para destruir una patria; sólo sería posible con una aniquilación absoluta de todos sus individuos; prueba lapidaria lo da la historia, mostrando naciones devastadas, postradas y ocupadas, renaciendo fortalecidas en su inmenso dolor, hoy prósperas naciones rectoras. En lo que atañe a nuestra sociedad, hasta el más inadvertido está en capacidad para definir "ipso facto" si estamos en presencia de un país o una patria. La razón dice que un país en vías de disgregación está lejos de ser patria. Pero haciendo abstracción de tan penosa conclusión, y apelando a los "perimidos" y denostados valores heredados en el pasado, quiero recurrir a la ingenua ilusión de haber vuelto a tener una identidad, de ser el orgulloso ciudadano de una patria. Ante esta hipótesis, cabe una pregunta fundamental: si la patria merece ser defendida. Esto y debatir si el país debe o no tener ejército, es prácticamente preguntar lo mismo de distinta manera. Y como la respuesta es obvia, hago mías las palabras de un lúcido y valiente capitán de nuestra Infantería de Marina: "La defensa de la Nación es obligación de todos".
Néstor A. Chiummiento, chiumien@arnet.com.ar