Sobre el precio de la carne
Gracias a la política agropecuaria contra el campo y el objetivo de persecución pergeñado por Néstor Kirchner y expresado con esas fatídicas palabras pronunciadas en ocasión de la resolución 125, cuando dijo "Los quiero ver de rodillas", hoy tenemos los resultados...

Jueves 22 de Julio de 2010

Gracias a la política agropecuaria contra el campo y el objetivo de persecución pergeñado por Néstor Kirchner y expresado con esas fatídicas palabras pronunciadas en ocasión de la resolución 125, cuando dijo "Los quiero ver de rodillas", hoy tenemos los resultados: la carne a 30 pesos, y con malas perspectivas por escasez de animales. No cumplimos con la cuota Hilton y podemos perderla; hubo que ir a China para dar excusas y explicaciones por falta de cumplimiento. Sabemos que para poner un bife en la mesa se necesita más de tres años desde que el toro hace su trabajo. Y desde que empezó el conflicto por el ignominioso precio de la leche, más barato que la Coca Cola, que es agua con jarabe, se cerraron miles de tambos que se fueron a la soja. Para hacer carne o leche se necesitan costosas instalaciones, como corrales, alambrados, aguadas, bretes, ordeñadoras, refrigeración, tanques, energía eléctrica, etcétera. Para hacer soja ni alambres hace falta, se entra con las máquinas sembradoras, fumigadoras, cosechadoras, se acopia en silos y se acabó el problema. Para trabajar con los animales, se requiere una atención diaria, desde la madrugada, con las pariciones, enfermedades, vacunas, marcas, capadas, yerras, descornado, etcétera. Una vez que se desmantelan estas instalaciones es muy costosa y difícil reponerlas, por eso es fundamental que el gobierno de turno establezca políticas bien claras y a largo plazo, como en Uruguay, para que la gente programe su negocio y decida hacer una inversión importante en carne o leche y no tenga que depender del humor o capricho de un mandadero como Guillermo Moreno. Señores gobernantes, hace falta más diálogo, más acuerdos, menos crispación, menos discursos populistas y proselitistas, menos avaricia y negociados. En resumen, más patriotismo.

Pocho Mainieri

enzomainieri@hotmail.com