Martes 17 de Diciembre de 2013
El día 8 de diciembre, La Capital publicó un artículo sobre regulación de horarios comerciales y aperturas en domingos y feriados, perteneciente a una doctora en economía, que aparece vinculada a la Fundación del Banco Municipal, a la Universidad de San Andrés, al Instituto Di Tella, a la Universidad Austral y a prestigiosas entidades cuya filosofía debe ser respetada, pero no necesariamente compartida. Esto ayuda a tratar de comprender por qué trae ejemplos de liberalización de las restricciones horarias y de que la regulación más estricta de los horarios comerciales y la prohibición de abrir en domingos tiene ventajas en términos económicos y que en el área del euro la tendencia general ha sido la de ir extendiendo los horarios comerciales. La primera reacción al leer el artículo fue de sorpresa, ya que los indicadores recibidos del mundo y de la región indican todo lo contrario. En el artículo la autora de la nota no incluye lo que dice el Papa Francisco, ni las nuevas concepciones del derecho laboral, el desarrollo real del país y pareciera que todos los gremios, incluido el de comercio, están equivocados al pretender limitar las horas de trabajo o al defender los derechos humanos. Como creo en la familia como núcleo básico de la sociedad, sería interesante hacer una encuesta preguntando a los esposos e hijos, si desean trabajar los domingos (es de suponer que en el caso de la autora todos se expresarían positivamente). Suponemos pregunta: ¿en las instituciones que se mencionan más arriba trabajan los domingos? ¿Trabajan las universidades los domingos? Pero no pretendo refutar a la autora, que por lo que se observa, es una estudiosa economista y respeto su posición. Estas son simples reflexiones. Lo que sí quiero es que el lector sepa que los legisladores de Santa Fe no han hecho otra cosa que aceptar la propuesta de las partes directamente vinculadas al tema, que son el gremio de Empleados de Comercio, la Asociación Empresaria y Cámaras de Comercio. El proyecto de descanso dominical cuenta con el apoyo de la Cámara de Supermercados, del Concejo Municipal y de tantas entidades que escapa al sentido de esta nota mencionarlos. Solamente a manera de apretada síntesis, quiero decir que el descanso dominical permite a los padres estar junto a sus hijos, aunque sea un día por semana y dignifica la familia. La unión familiar es parte de la lucha contra la narcocriminalidad y la violencia. Es decir, que se contraponen dos posiciones, si se puede decir así: uno que es el que analiza la autora, desde el punto de vista de la ganancia de las empresas, y el otro es el que propone el proyecto que dignifica a la familia, al permitirle al trabajador que comparta con ella el domingo, contribuye en la lucha contra la narcocriminalidad. En este proyecto, el trabajador no es tratado como un objeto de consumo, ni como un ciudadano de segunda. Por suerte, los empleadores y los trabajadores han compartido el proyecto porque sus intereses son comunes. Y esta discusión viene desde 2001, cuando el nefasto decreto 2.284/91 de Domingo Cavallo destruyó la esencia del derecho laboral y la economía argentina.
Melina Vilotta (abogada)