Sábado 27 de Febrero de 2010
Es para aplaudir a los presidentes Lula da Silva, Chávez e incluso Bachelet, quienes hicieron una firme y dura defensa de la soberanía argentina en las Islas Malvinas, que contrasta con las tibias palabras de nuestra presidenta. Claro, con todo este asunto, teme que se puedan enojar los ingleses. Si realmente fuéramos un país independiente, la Argentina ya hubiera dado un ultimátum al gobierno británico para que retire inmediatamente la plataforma petrolera de nuestras islas. Ya hubiese determinado sanciones económicas a las empresas inglesas asociadas a la del emprendimiento pirata. Incluso el gobierno debería cortar las relaciones de todo tipo con el gobierno británico. No importar ni exportar nada hacia Gran Bretaña. No aceptar ningún banco inglés en nuestro territorio, ni ninguna empresa de capitales británicos. Simple, efectivo y sin disparar un solo tiro, para demostrarles que tenemos lo que hay que tener. Además es mucho más lo que ellos expolian de la Argentina desde hace décadas, que lo poco o nada que nuestro país obtiene a cambio. Con el tiempo, las autoridades británicas se darán cuenta de que es más lo que pierden en sus negocios e intentarán restablecer las relaciones, pero ahora poniendo a las Islas Malvinas en la mesa de negociaciones.
Alberto Seoane
seoanealberto@gmail.com