Domingo 01 de Febrero de 2009
Desde el entorno del Pimpi Camino lo presentan como quien ocupará el lugar que dejó vacante el ex jefe de la barra brava tras la derrota electoral del ex presidente Eduardo López. Pero Diego Panadero Ochoa responsabiliza a Pimpi y a sus subordinados como los únicos promotores de los incidentes del lunes. "Soy sólo un hincha y me acusan para mejorar su situación", se defiende.
Ochoa es el cuñado de Mariano Vaccaro, un muchacho de 27 años herido por uno de los 16 tiros disparados al frente de la panadería de los padres del simpatizante rojinegro y que lo dejó inmóvil para siempre. Hay sectores de la investigación que vinculan a los sectores violentos que respondían al ex presidente López con ese ataque. Pero Ochoa insiste en relativizar esta teoría, aunque no encuentra una hipótesis alternativa sobre las causas de ese atentado.
—Las interpretaciones que se hicieron en el primer incidente del ataque a la panadería de tus padres plantean que en realidad te buscaban a vos.
—Es contradictorio porque en realidad yo tengo mi negocio que está a seis cuadras. Si querían buscarme a mí sólo tenían que caminar seis cuadras.
—¿Le encontrás otra explicación al ataque?
— En un primer momento no le encontré ninguna, pero después recordé que un mes atrás me había acercado a la gente del Mole. Fui a una reunión donde lo encontré a Rafael Bielsa. Yo soy amigo de él desde hace unos quince años. Después recibí amenazas, pero no lo denuncié.
—¿Podés identificar a quién las hizo?
—No. Nunca le di importancia, porque creía que el hecho de escuchar el discurso de una agrupación que quería entrar nuevamente al club no tenía nada de malo, pero diez o quince días después atacaron la casa de mis viejos. En un momento pensé que habían robado o algo así. Pero después cuando escuché la cantidad de disparos pensamos de dónde podía llegar a venir.
—¿Te parece que pudo haber sido porque tuviste una inserción con gente del Mole?
— No tengo ninguna clase de enemigos. No puedo decir quiénes fueron porque no tengo pruebas.
—El abogado Carlos Varela planteó que encarnás un lugar de representación en la hinchada. ¿Lo desmentís?
—Todas las personas que apoyamos a esta agrupación y fuimos el día de las elecciones a aportar nuestro granito de arena pueden ser vinculados con lo mismo. No sé porque todos me nombran a mí.
—¿Por qué creés que nombran el tuyo?
—Sinceramente, no sé. Creo que para justificar un poco los hechos de violencia que hicieron ellos. Porque están tirando manotazos de ahogado y la pelota para un lado y para el otro, y no haciéndose cargo de la violencia que provocaron. Dijeron que estaba en club, pero estaba durmiendo en mi casa.
— Circuló el comentario de que, antes de este hecho, vos golpeaste a allegados al Pimpi para impedir que se reempadronaran.
—Eso es imposible porque el jueves, el viernes y el sábado estuve en Buenos Aires.
—¿Tuviste alguna sospecha sobre Pimpi o sus allegados por lo que pasó en la panadería?
—Una sospecha puedo tener. Pero no puedo ratificarlo en una declaración porque no tengo elementos de prueba. Me dieron los nombres de 20 personas distintas a las que mandaron.
—Se mencionó a un allegado al Pimpi de apellido Arriola como alguien vinculado al ataque a la panadería.
—Lo oí nombrar. Lo vinculan como uno de los agresores y es del entorno del Pimpi.
—Tras el ataque a la panadería de tus padres, circuló el comentario de que te habían ofrecido el control de la seguridad dentro del club.
—Con la dirigencia tuve contactos normales para saber cómo colaborar. Yo tengo mi negocio y no voy a ir trabajar al club por 1.500 pesos.l