Lunes 01 de Junio de 2009
Incomprensible. Angustiante. Desilusionante. Nunca hubo tanta agresión verbal, mediática y corporal como la que estamos viviendo en una elección intermedia. De importancia relativa. Con una sensación de que las ambiciones personales justifican cualquier medio. Incluso los de los altos objetivos de nuestra Nación. Todo vale. Hasta las mentiras. El avasallamiento de nuestra Constitución. El engaño a los ciudadanos. Sin ética. Sin moral. Sin principios. Solamente palabras que transmiten descalificaciones. Como si la intención fuera dividir para enfrentar. No. No queremos nada de eso. Ni pretendemos mucho. Solamente pedimos mesura, ideas, proyectos. Sin dedo acusador. Con discusiones respetuosas en paz. Solamente en paz.
Semy Seineldin,
DNI 5.803.044
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