Edición Impresa

Siria: los dos bandos inician un diálogo indirecto en Ginebra

La coalición opositora también tiene problemas internos: gran parte de los combatientes le retiró su apoyo y no desea negociar

Viernes 24 de Enero de 2014

El gobierno y la oposición sirios comenzarán hoy en Ginebra las negociaciones de paz sin verse las caras, en habitaciones diferentes, y con posiciones irreconciliables, según se demostró ayer y anteayer en las conversaciones previas.

Un día después de que la delegación oficial siria rechazara la salida del presidente Bashar Assad —algo que exigen tanto los opositores como Estados Unidos y otros países participantes— el presidente de la opositora Coalición Nacional Siria, Ahmed Yarba, adelantó que la prioridad es "la formación de un gobierno de transición", que no puede incluir a Assad. Esta posición es compartida por todas las potencias occidentales y las naciones árabes, mientras es rechazada por Rusia y China, además de Irán, que no fue admitido en Suiza. Ocurre que el documento convocante, llamado Ginebra I, propone expresamente la apertura de un proceso de transición democrática en Siria. Este plan fue aceptado por todos los integrantes del grupo de seis potencias impulsoras del encuentro (EEUU, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia y China), pero estas dos últimas naciones prefieren apoyar al dictador sirio. Assad es un aliado directo de Moscú, que junto con Irán lo provee de armas pesadas y municiones.

"El mundo está convencido de que el régimen no puede mantenerse, que es parte del pasado. Si Assad pudiese seguir dirigiendo Siria, esta conferencia no tendría lugar", agregó Yarba. Horas antes el secretario de Estado norteamericano John Kerry había sostenido un planteo similar.

La cumbre estuvo marcada en Montreux por la reunión de los cancilleres de 40 países que acompañan el primer intento de abrir un proceso de paz entre el régimen de Assad y la oposición siria desde que la guerra civil estalló hace cerca de tres años.

El conflicto empezó en febrero de 2011 como una ola de protestas pacíficas, en el marco de la llamada Primavera Arabe que poco antes había comenzado en Túnez y Egipto. Pero la represión con armas de guerra por parte de Assad cerró el camino a los opositores pacíficos y sólo dejó la opción del enfrentamiento militar.

Desde marzo de 2011 los combates se expandieron a todo el país, e inclusive a naciones vecinas, y dejaron un saldo de más de 130.000 muertos y más de 6,5 millones de refugiados y desplazados. La peor parte se la han llevado los civiles, en gran medida por el uso masivo de artillería y bombardeos aéreos por parte del ejército de Assad. Este ha perpetrado crímenes de guerra a escala masiva, según acusaciones del Alto Comisario de la ONU para los Refugiados. Un reciente informe de periodistas occidentales basado en decenas de miles de fotos de prisioneros torturados y asesinados, ratifica la comisión de crímenes de lesa humanidad por la dictadura de Assad.

Ayer el mediador de la ONU, Lakhdar Brahimi, intentó convencer a ambos bandos de iniciar las negociaciones cara a cara. Sin embargo, tanto la oposición como el régimen adelantaron que eso no sucederá. "Las delegaciones de la oposición y el régimen no se van a sentar en la misma mesa. Van a estar en salas separadas y no van a hablar directamente, sino a través del mediador Brahimi", anunció Monzir Akbik, uno de los dirigentes de la coalición opositora. Del lado del régimen, la negativa también fue neta, dado que sólo pretende discutir en Suiza sobre combatir "a los terroristas", como llama precisamente a los opositores. El canciller sirio Walid al-Moalem incluso puso en duda el objetivo de las negociaciones y la legitimidad de la Coalición Nacional Siria.

"Las conversaciones no serán continuas. Habrá pausas, pero no serán muy largas. Seguramente serán unos días de negociaciones y unos días con cuarto intermedio", adelantó Arbik, quien agregó que hoy comenzarán discutiendo el cronograma del diálogo.

Representatividad. Pese a ser la única delegación de la oposición siria en Suiza, la Coalición Nacional no representa a la mayoría del frente insurgente que está luchando en el terreno para derrocar a Assad.

Tanto los milicianos islamistas moderados del Frente Islámico como los radicales vinculados a Al Qaeda, así como varios grupos y comandantes del Ejército Libre Sirio, el principal grupo armado laico, han rechazado el diálogo con Assad y retiraron su apoyo a la Coalición Nacional.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS