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Droga y ladrillos

Domingo 01 de Septiembre de 2013

Droga y ladrillos

La investigación del Ministerio de Seguridad sobre el origen de los fondos en algunas propiedades desenterró viejos debates

El caso de las obras sospechadas sacude a la política en San Lorenzo sospechadas sc

En 2011 el Concejo aprobó la excepción a un edificio de dudosa financiación. Aseguran que ya en esa época había desconfianza

mcastanos@lacapital.com.ar

La investigación sobre el patrimonio de un hombre que llegó a comprar 36 propiedades en un año genera por estas horas un cimbronazo institucional en San Lorenzo. Es que, mucho antes de que la Subsecretaría de Delitos Complejos de la provincia pusiera la lupa sobre la familia Zacarías y la adquisición de al menos 40 inmuebles y 24 vehículos, el Concejo Municipal de esa ciudad ya se había hecho eco, en 2011, de las sospechas que pesaban sobre algunas operaciones inmobiliarias de ese grupo.

Así quedó plasmado en una histórica sesión del 21 de febrero de ese año, cuando por cuatro votos contra tres, el oficialismo logró que se aprobara un pedido de excepción para construir un inmueble de un valor varias veces millonario, curiosamente de manos de una empresaria de 21 años cuyas actividades económicas eran desconocidas.

Ahora que hay una sospecha cierta de presunta vinculación entre estas operaciones y el negocio de la venta de drogas, quienes se opusieron a aquella excepción piensan más que nunca que estaban en lo cierto.

Fortuna sospechada. Tal como lo publicó LaCapital en su edición del domingo pasado, una investigación realizada por el Ministerio de Seguridad a partir de una denuncia particular, reveló una fortuna patrimonial formidable de origen sospechoso.

El hombre apuntado es Delfín David Zacarías, de 48 años, con una condena cumplida por narcotráfico, cuya familia compró en pocos años 40 inmuebles, entre terrenos y viviendas, 36 de los cuales fueron adquiridos entre diciembre de 2008 y el mismo mes de 2009.

Entre esas propiedades sobresale una ubicada en Congreso y Vélez Sarsfield. Se trata de un edificio destinado a gimnasio que posee otras dependencias y que figura a nombre de Flavia Zacarías, de 24 años. La joven está inscripta desde 2009 en la Afip en la actividad de la construcción.

Precisamente ese inmueble, uno de los tantos que tienen como propietaria a la hija del ex convicto, fue motivo de fuertes discusiones y hasta rupturas irreconciliables en el Concejo sanlorencino.

Pedido de excepción. Corría 2010. El Concejo, compuesto por ocho integrantes, tenía entonces seis del oficialismo y dos opositores. A mediados de ese año, algunos concejales tomaron conocimiento de la construcción irregular del edificio en Congreso y Vélez Sarsfield, que no tenía permiso de edificación y se levantaba en una zona donde no estaban permitidas estructuras de esas características.

El cuerpo elaboró un pedido de informes al Ejecutivo para que diera explicaciones al respecto. "La respuesta fue que no sabían nada porque no había permiso de edificación", recuerda hoy Marcela Lozano, ex concejal de la ciudad hasta 2011.

La normativa local no habilitaba semejante construcción en esa zona, y el edificio no exhibía el cartel correspondiente con las especificaciones de las obras, por lo que no se sabía a ciencia cierta qué era lo que se estaba construyendo.

Pero pocos días después ingresó al Concejo una solicitud de excepción de la ordenanza para construir el edificio, presentada por la profesional a cargo de la obra. El pedido implicaba un incremento en el factor de ocupación del 138

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