Sin importancia, pero importante
En la nota publicada el día 18/7/13, un lector hace alusión relevando el accionar de un chofer de ómnibus llamado Waldemar por su cordialidad con los pasajeros, hasta el punto que, según cuenta el señor en la carta, el conductor descendió del vehículo...

Martes 23 de Julio de 2013

En la nota publicada el día 18/7/13, un lector hace alusión relevando el accionar de un chofer de ómnibus llamado Waldemar por su cordialidad con los pasajeros, hasta el punto que, según cuenta el señor en la carta, el conductor descendió del vehículo que conducía para acompañar a una joven no vidente cuando llegó a su destino; él la acompaño hasta la puerta del lugar deseado. Hay aquí dos hechos importantes de destacar, en contrapartida al desbarajuste mental en el cual estamos sumergidos, aferrándonos con el habitual pensamiento “que cada uno se las arregle como pueda”. Es de destacar, por un lado, la buena y humana predisposición de Waldemar, y por otro la del autor de la carta. Señor Sottosanti que nos ilustró y nos dio a conocer un proceder que tal vez algún día podría llegar a ser un ejemplo en los dos ámbitos.

Aurelio Puccini / DNI 6.008.849 / puccini.aurelio@yahoo.com.ar