Sin beca por error ajeno
Escribo ante la impotencia e indignación que me genera una situación que me toca vivir. Como todo estudiante universitario que ingresa a la facultad, llego a esta etapa con mucha expectativa. A pesar de lo dificil que se torna solventarse económicamente, apuesto a ser un ciudadano de Rosario que quiere crecer y educarse en la UNR.

Viernes 25 de Junio de 2010

Escribo ante la impotencia e indignación que me genera una situación que me toca vivir. Como todo estudiante universitario que ingresa a la facultad, llego a esta etapa con mucha expectativa. A pesar de lo dificil que se torna solventarse económicamente, apuesto a ser un ciudadano de Rosario que quiere crecer y educarse en la UNR. Soy estudiante de veterinarias, mi facultad se encuentra en Casilda y viajo desde Rosario todos los días para cursar. Además, no tuve la suerte de tener un hogar como todos, vivo con mi madre y mi abuela que han dejado todo y lo siguen haciendo para hacer de mí un profesional. Pero es evidente que no todo es color de rosa. En este país se cansan de tomarnos el pelo a quienes hacemos las cosas bien, a los que trabajan, a los que estudian y siguen peleándola desde acá. Como muchos me anoté en las becas del Bicentenario que se otorgaban con el fin supuesto de fomentar el desarrollo de las ciencias e impulsar el estudio. Llevé a la sede de la Universidad Nacional de Rosario (Beruti 2190) toda la documentación y cumplimenté los requisitos solicitados. Pasado el tiempo, consulto el estado de mi trámite en internet y en la página oficial de las becas aparece que estoy "fuera del concurso por no presentar documentación". Sí, una vergüenza, ya que por suerte y acostumbrado a las cosas que pasan en este país, guardé el talón donde indica mi inscripción. Llamo a la sede de Rosario de la UNR y me dicen que no es problema de ellos, que eso se resuelve en Buenos Aires. Llamo al Ministerio de Educación de esta ciudad y me dicen que si bien las becas son nacionales, el convenio lo realizó la UNR y que de ellos tampoco es el problema. Vuelvo a llamar a Rosario el día jueves y me dicen que llame el viernes que es el último plazo que tengo para reclamar mediante nota. Llamé pero las señoritas que atienden, a las 12 del mediodía se habían marchado cuando el horario de atención es hasta las 14. Y así fue como nadie me solucionó el problema. Con toda la documentación y los requisitos presentados en tiempo y forma, con comprobante en mano y nota enviada, me quedé sin beca. Esto fue una falta de respeto, que no sólo sufrí yo sino muchos estudiantes de Rosario. Por supuesto que las autoridades de Rosario tampoco me lo solucionaron. Esto también pasó en el Bicentenario, carrozas, bailes, recitales y Plaza de Mayo... y estudiantes sin becas por errores ajenos. ¿Qué tal?

Mauricio Marionsini, mauri.cur@live.com.ar