Simuló un secuestro luego de jugarse el sueldo del marido
Una joven de 22 años que denunció haber sido secuestrada, obligada a extraer dinero de un cajero y torturada en San Fernando fue detenida cuando los videos del banco y de un bingo demostraron que mintió porque se jugó todo el sueldo del marido en máquinas tragamonedas.

Jueves 04 de Diciembre de 2008

Una joven de 22 años que denunció haber sido secuestrada, obligada a extraer dinero de un cajero y torturada en San Fernando fue detenida cuando los videos del banco y de un bingo demostraron que mintió porque se jugó todo el sueldo del marido en máquinas tragamonedas.

Fuentes policiales informaron que si bien la mujer se autoflageló con golpes en el rostro y cortes en las manos para hacer más creíble su relato, los policías lograron que ella les confesara: "Mentí porque tengo un problema con el juego".

El hecho ocurrió el lunes último cuando la mujer, una ama de casa, se acercó con su marido, empleado de una empresa, a la comisaría primera de San Fernando para denunciar que había sido secuestrada por dos delincuentes que la capturaron en el centro de esa localidad del norte del conurbano bonaerense.

Dijo que los captores la llevaron al cajero del Banco Santander de Constitución y Avellaneda, donde la obligaron a extraer 1.200 pesos con la tarjeta de débito que ese día su marido le había dado porque había cobrado el sueldo.

Siempre según la versión de la supuesta víctima, los delincuentes la llevaron a dar vueltas en un auto Fiat 147 y le pidieron un teléfono de un pariente para pedir un rescate por ella.

La mujer dijo en la denuncia que ella no quiso dar ningún número y que por ese motivo los secuestradores la habían golpeado e incluso le habían hecho con un cuchillo cortes en las manos.

Finalmente, la víctima explicó que los delincuentes la liberaron en el Acceso Norte y Avellaneda sin que pudieran pedir rescate por ella.

"La mujer no parecía estar mintiendo. Precisó rasgos de los delincuentes, detalles de la ropa que tenían puesta, horarios, lugares y el auto en el que la llevaron, y toda hacía suponer que había pasado un muy mal momento", dijo un jefe policial.

Sin embargo, los investigadores vieron los videos de las cámaras de seguridad del banco donde la mujer dijo haber sido obligada a sacar dinero y notaron que estaba sola, que no se la veía nerviosa y que en la puerta no había ningún hombre sospechoso.

Los detectives interrogaron a los allegados de la mujer y así supieron que ella jugaba al bingo.

Los videos de las cámaras de seguridad del bingo King, de San Fernando, mostraron a la supuesta víctima del secuestro jugando en las máquinas tragamonedas.

La policía volvió a interrogar a la mujer, quien terminó por admitir que había mentido porque se había gastado el sueldo de su marido en las máquinas tragamonedas y que ella misma se había provocado las heridas para robustecer la farsa que había inventado. (Télam)

Acorralada

"La chica entró en contradicciones y no tuvo otra alternativa que contar la verdad. Lo hizo delante de su marido, que se quedó mirándola anonadado", dijo uno de los investigadores que asistió a la confesión. La mujer fue detenida por unas horas y luego liberada. Quedó imputada en una causa caratulada como "falsa denuncia".