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Simulacros y seminarios actualizan el debate sobre los juicios por jurado

El actor Lito Cruz dirigirá una simulación abierta al público para mostrar el funcionamiento del sistema de enjuiciamiento penal.

Lunes 30 de Marzo de 2015

El caso es más o menos así: un hombre aparece muerto en la piscina de su casa, electrocutado con un cable. Por el homicidio está acusada su vecina, con quien habría mantenido una situación sentimental, y un jurado compuesto por doce personas tendrá que decidir si la mujer es culpable o inocente. El juicio, un simulacro con el objetivo de divulgar el procedimiento de juicios por jurado, se desarrollará pasado mañana, a las 15, en el auditorio de la Federación Gremial (Córdoba 1868). La imputada y los testigos serán actores, pero la acusación, la defensa y la dirección del juicio estarán manos de fiscales, abogados y un juez del nuevo sistema penal; todos bajo la dirección y la puesta en escena del actor Lito Cruz.
  La actividad será la carta de presentación del Centro de Estudios Penales (CEP) y tiene como objetivo “mostrar como se desarrolla un juicio por jurados, un procedimiento que está previsto en la Constitución Nacional y nunca se implementó”, resume David Carizza, fiscal y coordinador del CEP.
  Sin embargo no será la única actividad abierta al público para movilizar el debate sobre los jurados populares. El próximo 15 de abril, en la facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, comenzará un seminario sobre “Juicio por jurados en la provincia de Santa Fe” (ver aparte) que también incluirá una representación “mixta”, es decir que reunirá a actores, funcionarios judiciales y un tribunal integrado por un sorteo entre los asistentes.
  “El objetivo de ambas actividades es el mismo: empujar para que se sancione le ley de juicios por jurados en Santa Fe. Y posibilitar que muchísimos interesados, que no forman parte del mundo del Derecho, participen o se pongan en contacto con esta experiencia, para difundir la iniciativa no sólo en sectores académicos y mostrar el interés social en esta temática”, señala Sebastián Narvaja, fiscal provincial y miembro de la junta directiva del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales.
  Los juicios simulados se representarán en dos horas y media, mínima expresión del tiempo que insume este tipo de procesos. Una vez que concluyan los interrogatorios a testigos y peritos, el jurado tendrá unos 20 minutos para deliberar. Y una vez conocida su decisión, se abrirá un debate sobre la experiencia.
  Después del veredicto “queremos propiciar un ida y vuelta con la gente para sumar otras miradas sobre este mecanismo que muchas veces es el tema de conferencias o encuentros académicos, pero ahora vamos a mostrar en forma abierta para ver qué sucede”, sintetiza Carizza.
  Y destacó la expectativa que generó la actividad. “Hay mucha gente interesada en participar. Convocamos telefónicamente a personas para participar de los jurados y la respuesta fue muy buena”, señala.  

En la legislatura. Los dos simulacros de juicios por jurado no serán los primeros que se desarrollen en la ciudad. En 2009, durante un congreso del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (Inecip) ya se llevó a cabo una simulación de este tipo aunque gran parte del auditorio estaba formado por profesionales del derecho.
  Pero, esta vez, el montaje de estos juicios por jurado coincide con la existencia de dos proyectos con estado parlamentario para reglamentar su desarrollo en la provincia.
  Las dos iniciativas se presentaron en septiembre pasado en la cámara baja provincial. La propuesta de Leandro Busatto (Frente para la Victoria) busca instaurar los jurados populares en los casos de delitos cometidos contra la vida y la integridad de las personas o relacionados con los deberes de funcionarios públicos.
  En estos casos actuarán jurados de doce miembros, con cuatro suplentes, integrados por ciudadanos elegidos por sorteo en función del padrón electoral.
  De acuerdo a la iniciativa de Ariel Bermúdez (Coalición Cívica) los juicios por jurado podrán ser solicitados por el fiscal o el querellante, en los casos de delitos dolosos castigados con penas de prisión superior a los diez años. También para delitos contra la administración pública o que tengan como imputados a funcionarios públicos, con indiferencia de la pena solicitada por la acusación.
  Los jurados se conformarán por diez titulares y cinco suplentes, ciudadanos, mayores de 18 años, con educación básica completa y tres años de residencia en la provincia.
  Hace seis años, el socialismo había impulsado un proyecto para reglamentar los juicios por jurados. El autor de la iniciativa fue el actual ministro de Seguridad, Raúl Lamberto, pero el proyecto perdió estado parlamentario.
  Para Narvaja, el sistema judicial santafesino está “absolutamente preparado” para el desarrollo de juicios ante tribunal de jurados. “La estructura administrativa de la provincia está en condiciones de convocarlos, el nuevo sistema ya está funcionando y las oficinas de gestión judicial pueden organizarlos sin ningún inconveniente”, sostuvo.
  Además recordó que los juicios orales que actualmente se desarrollan “tienen características parecidas” y el nuevo código procesal penal “está pensado para funcionar en compatibilidad con los jurados, de hecho prevé su realización, ya que dice que en estos casos debe existir una ley que reglamente su organización específica”.
  El juicio por jurados es un procedimiento con una larga tradición jurídica. El sistema se aplica en procesos penales en países como Estados Unidos, Inglaterra y España. La provincia de Córdoba fue pionera en el país en adoptar esta modalidad: los tribunales populares están vigentes desde 2001 y ya suman más de 300 juicios; el año pasado se sumó también Neuquén y a principios de marzo la provincia de Buenos Aires.

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