Sábado 28 de Febrero de 2009
El glamour del pop británico de Simply Red y el ritmo pegajoso del reggaetón interpretado por RKM & Ken-Y fueron los puntos altos de la cuarta noche del Festival de la Canción de Viña del Mar, una jornada que el resto del tiempo ofreció un menú débil, el más bajo en lo que va de esta versión del certamen.
En Viña, ubicada a 120 kilómetros de Santiago, Simply Red ofreció un show impecable, de los mejores de la edición número 50 del festival. A la banda de Mick Hucknall no le resultó difícil ganarse el fervor del público. Le bastaron los numerosos éxitos que ha impuesto en sus más de dos décadas de trayectoria.
Hucknall se paseó con sus ya clásicos temas “It’s only love”, “Holding back the years”, “Something got me started”, “Money’s too tight to mention” o “Fake”, que terminó convirtiendo a la Quinta Vergara en una pista de baile.
Simply Red ofreció una presentación de gran factura que dejó al público pidiendo más cuando el grupo se retiró definitivamente tras un bis, poniendo en aprietos a los conductores.
Luego se presentó el italiano Paolo Meneguzzi, ganador de la competencia internacional en 1996, tras lo cual forjó una carrera relativamente exitosa en su país. El europeo encantó a una parte del público femenino con sus baladas, pero muy pocos pidieron su regreso cuando dejó el escenario.
Un número humorístico con el trío chileno Manpoval tampoco encendió a la Quinta, y fue la transición para lo que gran parte de los 15.000 asistentes habían estado esperando: el reggaetón de los puertorriqueños RKM & Ken-Y.
Las canciones de “el dúo romántico del amor”, como fue presentado por los animadores, fueron coreadas de principio a fin. “Dame lo que quiero”, “Igual que ayer”, “Cuerpo sensual”, “Te vas” y “Tengo un amor” fueron parte de la oferta musical de los boricuas, que además se dieron tiempo para lanzar rosas rojas hacia el público.