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Siguen sin encontrar al nene y su abuelo que fueron a pescar y cayeron en el Saladillo

Más de 50 efectivos de Bomberos y Prefectura rastrillan el arroyo y sus orillas. Desaparecieron el viernes, mientras pescaban tras la intensa tormenta que azotó a la región.

Lunes 04 de Noviembre de 2013

El fuerte operativo de búsqueda del nene de siete años y su abuelo, de 49, que desaparecieron en las aguas del arroyo Saladillo tras la tormenta del viernes pasado no arrojó tampoco ayer resultados positivos. Hoy se continuará con el rastrillaje que, desde el mismo día del accidente, vienen llevando adelante más de cincuenta efectivos de Bomberos Voluntarios y Zapadores, junto a la Prefectura Naval Argentina, tanto por tierra como por agua. Confiaban en que el descenso paulatino del nivel del arroyo pueda contribuir a las tareas de rescate.

La penosa búsqueda del chiquito y su abuelo, que poco después de la tormenta del viernes habían ido a pescar al arroyo, a la altura de la autopista a Buenos Aires, comenzó ayer apenas salió el sol y, por falta de luz, se dio por terminada poco antes del anochecer.

Del operativo participaron unos 40 bomberos voluntarios de Rosario y la región —lo que incluyó a electivos de los cuerpos de Villa Gobernador Gálvez, Arroyo Seco, Villa Constitución, Acebal, Carcarañá y Correa—, diez bomberos zapadores y cuatro buzos tácticos de la Prefectura Naval Argentina, más otros tantos perros de la brigada canina de Voluntarios.

Los efectivos "peinaron" por tierra las orillas del arroyo entre el puente que cruza la autopista y su desembocadura en el río, mientras que cinco embarcaciones —rígidas y semirrígidas— centraron la búsqueda en distintos tramos del curso de agua, detalló ayer el jefe de Bomberos Voluntarios, Luciano Salazar. La Prefectura, por su parte, actuó sobre el Paraná.

Aunque la altura del arroyo Saladillo continuaba mostrando una fuerte crecida, ayer ya había descendido "al menos un metro" respecto de la víspera, dijo Salazar, lo que confiaba que, con el correr de las horas, pudiera ayudar en el operativo de rastrillaje.

 

Aguas tumultuosas. El bombero estimó que una de las "causales más probables" de la desaparición está relacionada justamente con la crecida tumultuosa y con mucha correntada del arroyo, producto de los más de 120 milímetros de lluvia que cayeron en pocas horas del viernes en la zona.

La hipótesis es que el chiquito se habría caído al agua tras resbalar por el barro de la orilla y que su abuelo se habría arrojado para rescatarlo y tampoco él habría podido salir. Ayer, el padre del nene siguió de cerca las tareas de la búsqueda.

Para hoy, el esquema de rescate se repetirá también a la salida del sol y con un número similar de efectivos bomberos y de Prefectura abocados a la búsqueda.

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